Brenda Hamilton
| Profesora de Historia (UBA). Integrante del Comité Editorial del suplemento Armas de la Crítica.
Ayer fue el Día de lucha por el derecho al aborto en América Latina y el Caribe y en Argentina hubo varias acciones. En el Congreso Nacional y distintos lugares del país, hubo concentraciones callejeras.
La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que este domingo publicó una carta dirigida al presidente Alberto Fernández y al Congreso de la Nación, exigiendo que se apruebe su proyecto, organizó un pañuelazo virtual. Lamentablemente, esta vez no hubo convocatoria a salir a la calle por parte de la organización que ya va por la octava presentación sucesiva de su proyecto de ley.
En la Ciudad de Buenos Aires hubo una conferencia de prensa en la Legislatura porteña, donde algunos integrantes del Frente de Todos y el Frente de Izquierda Unidad volvieron a dar su apoyo a la Campaña. Nuestra compañera Alejandrina Barry, hija de desaparecidos y legisladora del PTS/FIT en la Ciudad, estuvo presente y advirtió que sobre las consecuencias que tuvo el rechazo del Senado en la salud de las mujeres y en la criminalización.
“El año pasado el gobierno lo tomó como un eje de campaña. Ya pasaron diez meses y dicen que no es una urgencia. No es verdad”, sostuvo, y repasó la situación que viven cientos de mujeres y niñas en distintas provincia, donde ni siquiera la Interrupción Legal del Embarazo, contemplada en el Código Penal, tiene aplicación.
“Hay que estar en la calle porque no es decisión de los gobernantes darnos este derecho y porque lo que no avancemos nosotras es lo que avanza el oscurantismo clerical”, dijo, y destacó que “hoy [por ayer, NdeR] vamos a reclamar por la legalización, por la separación de las Iglesias del Estado y por el derecho a la vivienda, en apoyo a las mamás y a las mujeres de Guernica”.
Más tarde, desde las 16h, frente al Congreso Nacional, la concentración convocada por el Frente de Izquierda y otras organizaciones feministas, sociales y de la izquierda reclamó en las calles por la aprobación de ese proyecto y también por Ni Una Menos Sin vivienda. Junto a las valientes mujeres de Guernica, que se hicieron presentes, el repudio a la política del gobierno nacional, que intenta criminalizar y estigmatizar su lucha, retumbó frente al parlamento.
Ahí mismo donde se escuchó decir a Sergio Massa que pelear por un techo, por una vivienda digna, es un delito, ahí donde los dinosaurios del Senado, del entonces oficialismo, como de la entonces oposición del PJ y el Frente Para la Victoria, negaron a la marea verde, en 2018, su derecho a decidir y a no morir por la clandestinidad del aborto. Con los cuidados necesarios, ahí mismo volvimos a manifestarnos.
"Muchas de las pibas que hoy estamos enfrentando esta situación de crisis económica, los despidos, las suspensiones y las rebajas salariales, estuvimos con la marea verde peleando por el derecho al aborto legal", dijo Selma Saeg, de la Red de Precarizadxs, en la radio abierta que las organizaciones dispusieron para que se expresen todas las luchas.
Como advirtió Selma, integrante también de la agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas, "vamos a seguir estando en las calles con las mujeres que hoy están a la cabeza de nuestro movimiento, como son las mujeres y las familias de Guernica que están peleando por una vivienda digna para sus hijes".
"Por eso vamos a estar en todas las acciones que decidan contra las amenazas de desalojo, sobre todo cuando desde el gobierno las atacan y las criminalizan diciendo que son delincuentes, cuando muchas de las que están ahi son mujeres que tuvieron que escapar de la violencia machista en sus casas”, dijo.
Natalia Hernandéz, Secretaria de Género del Suteba La Matanza, advirtió a su turno algo fundamental. Como vimos en la lucha por el derecho al aborto, y como vemos ahora, en la pelea por la tierra para las familias de Guernica, las conducciones sindicales, gobierne quien gobierne, siempre miran para otro lado.
"¿Qué rol van a jugar en este contexto los sindicatos? Nosotras opinamos que tenemos que unir todas las peleas que las burocracias sindicales y los gobiernos dividen, y por eso ahora tenemos que levantar muy fuerte la bandera por el derecho a la vivienda, por el conjunto de las mujeres que están peleando”, dijo Natalia, referente de la Corriente Nacional 9 de Abril, que integra también la agrupación Pan y Rosas.
Desde La Nirva, en lucha por las fuentes de empleo, las mujeres también llevaron su apoyo. Ferroviarias, docentes, trabajadoras de casas particulares, estudiantes, trabajadoras precarias, también dijeron presente.
A su turno, la diputada porteña Alejandrina Barry señaló que: “hoy es un día de lucha. Hoy seguimos confirmando que nuestros derechos se conquistan en las calles. Porque mientras el gobierno nacional se la pasaba en campaña electoral hablando de que el aborto legal es un problema de salud pública, cuando miles estábamos movilizadas, ahora que pasaron 10 meses y nuestro proyecto sigue estando cajoneado, trayendo graves consecuencias en las vidas y la salud de las mujeres que muchas veces son criminalizadas, parece que se olvidara”.
Hacia el final, las valientes mujeres que toman las tierras de Guernica también hicieron uso de la palabra. “Nosotras venimos hoy acá para pedir el apoyo del movimiento de mujeres, porque como saben en Guernica hay 2500 familias con hijes. Yo soy ex estudiante de la UBA y ahora estoy en la toma de tierras porque perdí mi laburo, y hoy vengo a pedir toda su solidaridad porque como ya saben la fecha de desalojo está programada y el gobierno no dio ningún tipo de acuerdo concreto y está intentando dividir la organización que estamos construyendo ahí adentro”, dijo Nicole, una de las impulsoras de las tres cartas que ya hicieron llegar al gobierno nacional y a los ministerios de Género, Mujer y Diversidad de Nación y Provincia de Buenos Aires, que conducen respectivamente Elizabeth Gómez Alcorta y Estela Díaz, sin tener ninguna respuesta.
Como señaló la diputada Myriam Bregman, "hay miles de internaciones por abortos mal hechos que hoy podrían salvar las vidas de miles de personas que mueren por COVID. La legalización del aborto no estresa al sistema de salud, estresa a las cúpulas de las iglesias; a los partidos mayoritarios, donde abundan los ‘celestes’ y a los gobernadores que en sus provincias impiden hasta el acceso a la interrupción legal, que contempla el Código Penal”.
La criminalización del aborto, que sigue manteniéndose intacta bajo el gobierno del Frente de Todos, se ha convertido en un grave problema de salud pública y de derechos humanos en una región que, a la vez, es una de las que más persigue y penaliza el derecho aborto.
La legalización del aborto y la separación inmediata de las iglesias del Estado, dos tareas que dejó planteada la marea verde, son demandas que sólo vamos a conquistar con nuestra movilización en la callle. El lamentable silencio oficial, incluido el de muchas de las referentes que en los últimos años hablaron en nombre del feminismo y los derechos de las mujeres, no deja lugar a dudas.
Las mujeres continúan muriendo por aborto clandestino bajo su gobierno. https://t.co/r9rtiu0Bxc