Desde el año 2007 empezamos a recibir muchas demandas por la vivienda. Se combinan dos cuestiones, la precariedad laboral y las familias que no pueden pagar un alquiler. En principio aquellas que estan ligadas al mercado de alquiler de piezas, hoteles, pensiones, etc.
Muchas familias no pueden pagar el alquiler y ahí empieza el hostigamiento para que deje la vivienda y la mayoría de las familias no pueden pagarlo, y también eso hace que se deteriore la salud.
Son miles de familias que viven hacinadas, los precios de los alquileres se trata del mercado regulado, pero el alquiler de piezas y pensiones no tiene regulación alguna, aumentan los alquileres tres o cuatro veces al años. No hay resguardo ni regulación estatal que controle esos abusos.
El Gobierno de la Ciudad da un subsidio de tan sólo 8 mil pesos a las familias, algo que no alcanza para acceder a un alquiler. |