El tema de la utilización de las armas táser que Patricia Bullrich cuando era ministra de Seguridad compró, ahora es para Perotti una forma de tener una “mejor policía”.
A nivel nacional con Sergio Berni, Frederic y Patricia Bullrich volvió la peligrosa demagogia de las Táser y se disparó nuevamente un discurso punitivista funcional a una mayor represión estatal. En esto no hay grieta: oficialistas y opositores piden el uso de un tipo de armas que, según indica la misma ONU, es considerada elemento de tortura y muerte.
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En declaraciones en el Canal 3 de Rosario, el gobernador Omar Perotti dijo: "Nosotros tenemos la decisión y dentro del equipamiento en la provincia de Santa Fe, con los correspondientes protocolos de uso, va a estar autorizada la utilización de las táser”, y afirmó que la Policía de Santa Fe sumará 1.600 efectivos propios. El martes estuvo el presidente Fernández en Rosario y anunció el envío de efectivos de las fuerzas de seguridad para operativos de saturación en los barrios del sur de Rosario y 3 mil millones de pesos para fortalecer el aparato represivo en la provincia.
Como ha sido denunciando en innumerables ocasiones, estas armas pueden causar la muerte en una diversidad de circunstancias. El Comité de las Naciones Unidas contra la Tortura ha definido el uso de las pistolas Táser como una forma de tortura.
Un informe publicado por Amnesty International señala que 334 personas perdieron la vida entre 2000 y 2007 por el uso de las táser. Es cuestionado su uso porque las pistolas Táser son armas de tortura que no dejan huella y lo que quiere hacer el gobierno del Frente de Todos es poner en manos de la policía santafesina, campeona del gatillo fácil, una nueva arma contra los pobres.
Lejos de un problema securitario hay una crisis social que se agrava porque Santa Fe vuelve a ser una provincia con enormes cifras de desempleo. Y no sólo eso: también con una crisis institucional y política con el Jefe de la Policía que renunció por complicidad por juego clandestino, donde el jefe de fiscales de Rosario está investigado por colaborar con bandas narcos, con la policía santafesina y Federal involucrada con el narcotráfico. Todas las medidas de seguir fortaleciendo el aparato represivo, en detrimento de impulsar políticas para paliar la crisis de empleo y social que hay fracasaron y siguen haciendo lo mismo desde el gobierno.
En un contexto de crisis social y económica, cualquier medida que le otorgue más poder a las fuerzas de seguridad implica alentar y potenciar la perspectiva represiva. Esa represión termina siendo funcional a impedir el desarrollo de luchas y reclamos por diversas demandas sociales. Por estas horas, esa amenaza represiva se hace presente ante el reclamo de vivienda en Guernica, protagonizado por miles de familias y en la ciudad de Santa Fe se concretó en el desalojo a 60 familias que con niños y sus madres, despertaron hoy a la madrugada con la Policía provincial y la Gendarmería Nacional pateándoles las pocas pertenencias que tienen. |