Movilizaciones de médicas y enfermeras, piquetes y paros en las fábricas de Alimentación que superan a la conducción, miles de choferes en las calles de Rosario, amenazas de huelgas en aceiteras y puertos agroexportadores, protestas en supermercados, huelgas de municipales, caravanas de aeronáuticos y otros gremios, paro nacional de las telecomunicaciones.
En las últimas semanas vimos salir a las calles nuevos sectores, que se suman a los sectores precarios que venían protagonizando tomas de tierras. Todavía es incipiente, defensivo, pero hay sectores del movimiento obrero "en blanco", sindicalizado, que empieza a salir a la calle. En algunos casos autoconvocado, en otros presionando a sus direcciones.
Los motores de ese malestar están claros: quienes esperaban recuperar lo perdido con este Gobierno ven que con la pandemia, y las medidas del gobierno y las patronales, la situación empeoró. Paritarias congeladas o a la baja, pérdida de puestos de trabajo, suspensiones, intentos de precarización.
Esto ha sido posible, obviamente, con la complicidad de las cúpulas sindicales, que en los últimos días hicieron tibias críticas a las medidas oficiales.
Con la presencia de compañeros de decenas de gremios y ciudades, hicimos un breve recorrido que se puede ver con más desarrollo en La Izquierda Diario y su sección Mundo Obrero. No estamos en condiciones de afirmar qué profundidad y alcance tiene esta una nueva situación, pero sí que hay mucho malestar y un proceso inicial con conflictos que resisten los ataques.
Aquí reflejamos algunos de ellos, actualizados hasta el 18/11. Los iremos actualizando en el Observatorio de Conflictividad, con mapas y gráficos actualizados, para entender mejor lo que está pasando en las calles, barrios y lugares de trabajo.
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