Este 25 de noviembre “Día contra la violencia hacia las mujeres”, nos encontramos en un escenario político convulso. Estamos en medio de un proceso constituyente trucho, donde quieren hacernos creer que cambiarán todo para no cambiar nada. Sumado a ello, nos encontramos viviendo las consecuencias de una pandemia que generó una profunda crisis sanitaria y económica, donde las familias trabajadoras somos quiénes hemos tenido que enfrentar las peores consecuencias.
Las mujeres trabajadoras, estudiantes, pobladoras y mapuche vivimos de manera estructural todo tipo de violencias sostenidas por el estado y en complicidad con este sistema capitalista y patriarcal, como por ejemplo, la violencia física, psicológica y sexual, incluyendo uno de los escalones finales que es el femicidio. Así como también en nuestros lugares de trabajo donde existe una brecha salarial que significa que tenemos menores sueldos solo por el hecho de ser mujer y abundan los trabajos más precarios como el trabajo a honorario y el subcontrato, además de recibir las peores pensiones. Por otro lado, la derecha y la Iglesia nos niega el derecho al aborto legal, libre, seguro y gratuito, asi como también una educación laica y no sexista.
Hemos estado en la primera línea durante todo este tiempo. Lo vimos con las trabajadoras de la salud, que componen la mayor parte de la fuerza de trabajo en este sector y son quienes han estado en primera línea contra la pandemia, viviendo en carne propia la precarización de la salud pública, así como también la represión de este gobierno.
Piñera hipócritamente le entrega aplausos por los medios de comunicación y en las calles reprime por exigir nuestros derechos. Así también con las mujeres pobladoras que se pusieron al frente en las ollas comunes para intentar combatir el hambre ante los miles de despidos y suspensiones que respaldó el gobierno en plena pandemia.
Incluso, hemos estado al frente junto a las madres y familiares de las personas privadas de libertad por luchar, las y los presos políticos de la revuelta, exigiendo su libertad inmediata. Y son esas mujeres las que han denunciado el discurso negacionista del Presidente: niega la existencia de presos políticos, sin embargo, hay cientos de jóvenes presos desde la revuelta mientras los responsables políticos y materiales de la represión, asesinatos, mutilaciones oculares y violencia política y sexual siguen impunes.
Ante el debate del segundo retiro del 10%, el gobierno de Piñera, que es avalado por una minoría, sigue decidiendo impunemente sobre las condiciones de vida del pueblo trabajador. Mientras, las familias se han visto en la obligación de echar mano a sus propios fondos de pensión para seguir subsistiendo. Es así como revela su verdadera cara y demuestra que su prioridad está en resguardar el negocio de los empresarios de las AFP, que se han hecho millonarios a costa de nuestro trabajo, donde además a las mujeres nos tocan las pensiones más miserables como parte de la violencia estructural que sostiene el Estado sobre nuestros hombros. ¡No queremos que el gobierno de Piñera, que es avalado por una minoría de la población, decida cómo llegamos a fin de mes!
Es por esto, que se hace urgente levantar un paro nacional para poder enfrentar a este gobierno autoritario y criminal. Barbara Figueroa, militante del partido comunista y presidenta de la CUT, amenaza con llamar a un paro nacional si el fallo del Tribunal Constitucional es negativo. ¿Por qué tenemos que esperar a que la decisión ya esté tomada en desmedro nuestro? Razones hay de sobra: la CUT, el Colegio de Profesores, la CONFECh y todos los organismos sindicales y estudiantes deben llamar urgentemente a movilización y paro nacional ya.
Este 25N te invitamos a marchar junto a Pan y Rosas contra la violencia machista que sostiene de manera estructural el Estado sobre las mujeres y la diversidad sexual, por No+AFP, por la libertad de las y los presos políticos de la revuelta, porque no queremos ser nosotras y nuestras familias quienes sigamos pagando esta crisis, por eso decimos ¡Fuera Piñera y su gobierno asesino y criminal!
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