Con 113 votos a favor, 1 voto en contra y 7 abstenciones, el pleno del Congreso desarrollado el viernes 11 de diciembre, aprobó en primera votación el texto sustitutorio de la Comisión de Trabajo que establece disposiciones para erradicar la discriminación en los regímenes laborales del sector público, el cual tiene que ver específicamente con el régimen de contrato administrativo de servicio, también conocido como régimen CAS, el mismo que promueve diversas formas de discriminación y precarización laboral.
Cabe mencionar que, los pocos congresistas que votaron en contra de esta medida o se abstuvieron de votar a favor, pertenecen al Partido Morado del cual también hace parte el actual presidente del país Francisco Sagasti.
De esta manera, en menos de dos semanas, el gobierno de Sagasti vuelve a sufrir un serio revés. Recordemos que hace pocos días atrás, la potente huelga general de los trabajadores agrarios obligó a que el congreso termine derogando la ley de promoción agraria que permitía la sobre explotación laboral en el campo. En esa oportunidad, los parlamentarios del Partido Morado y el mismo presidente se mostraron en contra de derogar esta medida reaccionaria, pero la lucha obrera los obligo a terminar aceptándola a regaña dientes.
El proyecto de ley aprobado ahora y de manera mayoritaria por el Parlamento plantea que todo el personal que se encuentra laborando en el régimen CAS pase a formar parte de los regímenes laborales regulados por los Decretos Legislativos 276 y 728, adquiriendo así estabilidad laboral y derechos laborales.
Sin embargo, para que los trabajadores que actualmente se encuentran laborando bajo el régimen CAS puedan adecuarse a esta nueva normativa, deberán demostrar que realizan labores de carácter permanente; tienen contrato administrativo de servicios CAS por 2 años de modo continuo o 3 años de modo discontinuo; y haber ingresado a la institución mediante concurso público o en su defecto, haber tenido la condición de servicios no personales y posterior contrato administrativo de servicios.
La nueva disposición aprobada señala también que, a partir de la entrada en vigencia de la ley, ninguna entidad del Estado podrá contratar personal a través del régimen especial CAS, “con excepción de aquellas contrataciones que se encontraran vigentes y que sean necesarias de renovar a efectos de no cortar el vínculo laboral de los trabajadores con vínculo vigente”. Se deja constancia también que “quedan exceptuados de los alcances de esta ley, las y los trabajadores CAS que hayan sido contratados como CAS de confianza”.
La aprobación de esta norma, que empieza a desmontar el nefasto régimen CAS, representa una victoria parcial para las y los trabajadores del sector público ya que es consecuencia directa de las diversas luchas que venían librando en todo el país, organizados en torno a los movimientos denominados “CAS Nunca Más” entre otros. Queda sin embargo pendiente la lucha contra las otras modalidades de precarización laboral como el régimen de tercerización que afecta a miles de trabajadores.
Este primer paso dado por los trabajadores del sector público, pone también en evidencia que la clase obrera empieza a levantar cabeza y a jugar un rol protagónico en el presente periodo de crisis a partir de sus acciones de lucha, con las cuales se empiezan a golpear elementos importantes dentro de la configuración neoliberal como la ley de promoción agraria y ahora el régimen CAS. |