La noche del domingo 14 de junio, maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que se encontraban en plantón magisterial en el Monumento a la Revolución comenzaron el viaje de regreso a sus comunidades en Oaxaca. En el plantón, instalado en el lugar desde el 13 de septiembre de 2013, permanecerán sectores representativos del magisterio.
Luego de que las autoridades impusieran como condición para continuar el diálogo en la Secretaría de Gobernación que los maestros regresaran a clases, la CNTE determinó el regreso a las escuelas para concluir el ciclo escolar.
El mismo domingo, los maestros realizaron unmitin en el Hemiciclo a Juárez para conmemorar el noveno aniversario de la brutal represión a la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, en donde denunciaron también la cerrazón de las autoridades para continuar el diálogo y darle solución al pliego de 11 puntos que la CNTE entregó a gobernación desde el 1° de mayo. Este pliego incluye, entre otras demandas, la cancelación de la evaluación docente y de la reforma educativa, además de la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa y la libertad de los presos políticos del país.
Tras la suspensión de la evaluación docente, con la que las autoridades intentaron desactivar la lucha magisterial de cara a las elecciones, el lunes 8 el secretario de Educación, Emilio Chuayffet, anunció en conferencia de prensa que se retomaría la medida.
La primera etapa de la evaluación se realizará los días 20, 21 y 22 de este mes. La retirada de un sector de maestros del plantón en el DF vino acompañada de la advertencia de que se impedirá la realización de la evaluación en los estados en donde tiene gran presencia la CNTE.
Para el próximo fin de semana se espera que los trabajadores de la educación básica en estados como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán realicen acciones de boicot para impedir la realización del examen.
La lucha de la CNTE contra la evaluación docente se debe a su carácter punitivo, pues pone en riesgo la permanencia en el empleo, liquidando la estabilidad laboral, además de acabar con derechos escalafonarios y el derecho de los egresados de las normales públicas a una plaza automática y basificable.
Como lo muestran la reanudación de la evaluación docente, la ruptura del diálogo por parte de Gobernación y la brutal represión a los maestros y sectores populares durante la jornada electoral (producto de la cual permanecen presos 25 docentes), el magisterio no debe depositar ninguna confianza en las autoridades, apostándole al desarrollo independiente de la lucha llamando a la movilización al conjunto del magisterio y a imponerla ahí en donde controlan los charros del sindicato.
Junto a ello y frente a los posibles escenarios de represión, las organizaciones de trabajadores que se reclaman independientes como la Nueva Central de Trabajadores y la Unión Nacional de Trabajadores, el movimiento por Ayotzinapa, el movimiento estudiantil y las organizaciones populares, de derechos humanos y de izquierda debemos rodear de solidaridad la lucha del magisterio. Un triunfo del magisterio dejará en mejores condiciones al conjunto de los trabajadores y el pueblo en el camino de recomponer el movimiento obrero-popular. |