El día de la última sesión ordinaria del año jóvenes y trabajadores se concentraron para rechazar el plan megaminero y el presupuesto de ajuste. Se gana en las calles.
A las 9 de la mañana comenzó la concentración frente a la Casa de gobierno provincial. Hoy es la última sesión ordinaria de la legislatura, y no se trataría el proyecto de zonificación que intentan hacer pasar Arcioni con el apoyo de Alberto Fernández.
Lo que sí se votó - con ajustado margen - es el proyecto de presupuesto 2021 que reduce los porcentajes para salarios, salud y educación, pero aumenta el de la deuda. Mientras que para el presupuesto de la legislatura y el poder judicial, de donde salen los abultados ingresos (los legales, sin contar los sobres de las mineras) de la casta política fue votado por unanimidad.
La lucha y organización a lo largo y ancho de toda la provincia logró mostrar que no hay licencia social para la megaminería, por lo que los poderes del Estado fueron obligados a postergar el debate. Pero el proyecto sigue recorriendo los pasillos de la legislatura, y como se hizo público en los últimos días, con alguna que otra "cometa" en el mismo sobre. Por lo que usarán el receso para recalcular como entra la megaminería.
Mientras tanto la Iniciativa Popular 2020 que rechaza la megaminería, propone un desarrollo sustentable en la provincia y fue avalado por cerca de 40mil firmas, duerme el sueño de los justos en algún cajón perteneciente a la casta política que da la espalda al pueblo.
Por eso, con la suspensión de la votación del proyecto de zonificación, podemos afirmar que se ganó una batalla pero no la guerra. No sólo porque el proyecto sigue vigente, sino porque Arcioni desplegó otros frentes de batalla contra el pueblo chubutense. Al presupuesto de ajuste que analizamos en otra nota, le sumó el congelamiento salarial por 180 días, que viene a empeorar el cobro atrasado, escalonado y violatorio de los acuerdos paritarios precedentes.
Por si no fuera poco, también se supo esta semana que utilizará un porcentaje del presupuesto educativo para pagar la deuda externa. Mientras aún debe salarios, aguinaldos y jubilaciones, y aún no se ejecutaron las obras que los estudiantes exigieron el año pasado en un proceso de tomas de colegios, el gobierno sub-ejecutó el presupuesto educativo. Y lo tomó como que es plata que le sobra, la misma que falta en el bolsillo de lo guardapolvos. Y cerca de $3000 millones fueron a parar a los bolsillos de los "pobres" usureros internacionales.
Quienes también son ajustados son los jubilados, a quienes se les adeuda gran parte de su jubilación, por lo que realizaron acampes en varios puntos de la provincia. En este punto no hay diferencia alguna con el gobierno nacional de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. En el Senado de la Nación ya tiene media sanción un proyecto de reforma provisional muy similar al que en 2017 votara el macrismo (junto a la mayoría de quienes hoy integran el Frente de Todos) que pretende quedarse con $100 mil millones que le corresponderían a los jubilados, y usarlo para pagar la deuda a los usureros internacionales.
Por este motivo en la Ciudad de Buenos Aires el Frente de Izquierda - Unidad hará este 22 un acto contra el ajuste a los jubilados, para mostrar en las calles el descontento social con este proyecto que se votaría el 29 en la cámara de diputados.