En estos días se conoció el cronograma electoral de nuestro sindicato. El 3, 4 y 5 de marzo se realizarán las elecciones para renovar la conducción provincial del gremio y cada una de las seccionales en los distintos hospitales. Según los plazos estatutarios, este 8 de enero vence la presentación de listas para el Consejo Directivo Provincial (CDP) y el próximo 26 es el vencimiento para las listas Seccionales.
Partimos de plantear nuevamente, que somos críticos de este proceso electoral. Como se expresó en el Congreso, un importante sector de afiliados y congresales rechazamos la realización de elecciones en medio de la pandemia. Si eso era correcto en octubre, mucho más lo es ahora frente a un nuevo recrudecimiento de casos. Los plazos electorales están completamente en oposición a la situación sanitaria, que una vez más deja al desnudo las condiciones de trabajo completamente deficiente para afrontar la pandemia, y que desde hace 10 meses venimos padeciendo y enfrentando con múltiples y persistentes luchas en los Hospitales.
Iniciar el proceso electoral en estas condiciones, no puede garantizar la participación de la mayoría, ya que tenemos muchos compañeros con factores de riesgo, que se encuentran aislados, así como también la división de las tareas en cohortes (con rotaciones semanales) para evitar el aglomeramiento de personas en los lugares de trabajo. Propusimos, que mientras se daban las condiciones para las elecciones, había que fortalecer el Gremio, sosteniendo un esquema de permanentes CDP abiertos, Congresos periódicos y comisiones directivas de las seccionales también abiertas, basadas en las asambleas, para abonar a la más amplia y democrática participación de todas y todos los afiliados y trabajadores.
También venimos reclamando la necesidad de ampliar la participación de los residentes en el gremio. Respaldar cada una de las acciones que ellos votan, y poder acompañar cada uno de sus reclamos, ya que son un pilar fundamental del sistema de salud y aún así, son de los más precarizados, con jornadas extenuantes de trabajo, sin aportes jubilatorios, ni reconocimiento de antigüedad. Ahora con el agravante de un importante atraso en el pago de sus salarios.
A pesar de todo esto las elecciones siguen su cronograma como si no hubiera pandemia, y nuevamente se abre la discusión sobre qué tipo de dirección necesitamos en nuestro Gremio.
Por un Sindicato democrático, de lucha e independiente del gobierno de turno
Si algo mostró la crisis sanitaria es la fuerza que tenemos las y los trabajadores de la Salud, que hemos salido a la calle todos estos meses a denunciar las malas condiciones de trabajo, la falta de equipos de protección personal, los salarios miserables, las jornadas extenuantes de trabajo, el pluriempleo y la precarización. Mientras el gobierno de Kicillof, aprobó su presupuesto de ajuste, que ya anticipa profundizar esta situación.
El año que acaba de cerrarse dejó enormes enseñanzas para quienes sostenemos los centros de salud y hospitales: Para el gobierno somos esenciales para el trabajo, pero absolutamente descartables para nuestros derechos.
Frente a todo esto la conducción del Gremio ha estado en permanente tensión, integrada por sectores que son parte del Frente de Todos como las corrientes Patria Grande y el PCR, junto a sectores de la Izquierda como el MST e IS. La iniciativa por empujar el proceso electoral la ha tenido el sector ligado al kirchnerismo, que viene cobrando renovado protagonismo, y se negó durante los primeros meses de la pandemia a impulsar cualquier medida de lucha, y ha sido uno de los pilares para garantizar la fragmentación y dispersión de las luchas que de manera disgregada se dieron en el sector salud.
Lamentablemente, los compañeros del MST e IS no han sido una verdadera alternativa, ni lograron imponerse por sobre éste sector, que ahora reclama mayor protagonismo en la conducción, con la intención de transformar el Sindicato en un apéndice del Gobierno, del cual forman parte.Y se llegó al triste récord de más de 6 meses de pandemia, ataques a los trabajadores de salud, reclamos en cada hospital, sin una sola medida de fuerza de nuestro sindicato y el vergonzoso cierre de paritarias muy por detrás de las necesidades salariales de lxs trabajadorxs de la salud.
Creemos que la CICOP está frente a una encrucijada y que los sectores clasistas, antiburocráticos y combativos tenemos que fortalecer un polo de unidad, para enfrentar el peligro de pérdida de autonomía política de nuestro sindicato, respecto de los Gobiernos.
Por eso llamamos a los compañeros de las corrientes de la izquierda clasista que tenemos un militancia en el Gremio, como los compañeros del MST e IS, junto a los sectores independientes y combativos, a defender una perspectiva de independencia política del gremio, respecto de los gobiernos de turno, como se expresa incluso en el propio estatuto de nuestro sindicato. Para enfrentar la parálisis a la que estos sectores pretenden llevarlo, incluso desvalorizando procesos de lucha muy importantes como el de residentes y concurrentes.
Impulsar una lista común, unitaria, de la izquierda clasista, los sectores antiburocráticos y combativos, que nos permita disputar la conducción del Gremio al oficialismo del FdT, para pelear por la triplicación del presupuesto para salud, en base al desconocimiento soberano de la deuda ilegítima y fraudulenta. La centralización del sistema de Salud, bajo la órbita del Estado y con control de trabajadores y la comunidad, para que todos los recursos existentes estén verdaderamente en función de la salud de la mayorías. Un salario igual a la canasta familiar, por un solo cargo, para ponerle fin al pluriempleo que enferma y nos agota. El fin de la precarización y trabajo con derechos para todes. El cumplimiento efectivo de la ILE que acabamos de conquistar, el movimiento de mujeres con nuestra lucha y tendrá en el sistema de salud una pelea abierta para que se cumpla. Con las manos libres para denunciar el robo y ajuste del Gobierno a jubiladas y jubilados, las mujeres que perciben la AUH, la precarización, los despidos, la falta de vivienda y servicios básicos que sufren millones y que también son parte fundamental del derecho a la salud. Por terminar con la división entre los trabajadores de la salud y pelear en unidad, con asambleas comunes de todo el equipo de Salud, médicxs, enfermerxs, camilleros, higiene, administrativos.
Porque no se puede enfrentar a quienes quieren atar nuestro gremio al gobierno de turno, aliándose con ellos mismos. La única forma de defender la tradición combativa de nuestro Sindicato, es fortaleciendo el polo de independencia de clase, de lucha, de unidad y de democracia de las y los trabajadores.
Proponemos a los compañeros del MST, IS, como así también a todas las organizaciones antiburocráticas, combativas y los compañerxs independientes con tradición de lucha en el gremio, realizar una reunión para debatir la necesidad de dar esta pelea en común, con una lista y un programa en defensa de las y los trabajadores de la Salud y de la Salud pública, gratuita y de calidad para las mayorías populares.
Lista 5 - Cicop
Corriente de Izquierda por la Salud Pública (PTS + Independientes |