El conflicto en esta fábrica comenzó, como dijo el delegado del establecimiento Carlos Arguello en distintos medios zonales, por el incumplimiento de la patronal de los protocolos de seguridad e higiene producto de la pandemia del coronavirus y el intento de aprovechar la crisis económica para flexibilizar las condiciones de trabajo.
Ante esta situación los trabajadores comenzaron a realizar asambleas por turno. La empresa respondió con el despido de cuatro trabajadores el día lunes. Desde ese momento, la comisión interna y los trabajadores acompañados por el Sindicato de Químicos y Petroquímicos de Avellaneda iniciaron un paro con permanencia en el portón del establecimiento y el corte del carril mano a provincia de la Ruta Camino de Cintura.
Entre el jueves y el viernes la patronal envío más telegramas de despidos que hasta el día de hoy totalizan doce trabajadores. Los trabajadores solicitan la difusión y la solidaridad para contrarrestar esta política
patronal de ajuste y despidos. |