Un pequeño grupo de choferes de buses Lep, presionados por la empresa, salieron a trabajar. Mañana, las empresas Lumasa - Pájaro Blanco intentarán sacar más unidades para terminar con el paro masivo de los choferes interurbanos.
La extorsión de las empresas que reciben subsidios millonarios y usan los salarios de los trabajadores como variable de ajuste no es nueva. Tampoco lo es la actitud del gobierno, que mientras subsidia la ganancia empresaria deja a los trabajadores librados a su suerte, como sucedió todo el año pasado. Pero frente a la justa lucha de los choferes, gobierno y empresas vienen adoptando una actitud ofensiva para derrotarlos. En ese marco, ¿qué medidas de lucha se necesitan para el triunfo?
Por un paro activo, con piquetes y movilización
Las recientes luchas que se dieron en Córdoba, más allá de sus particularidades, tuvieron un denominador común: se mostró que sólo con los trabajadores movilizados masivamente es posible pararle la mano a empresas y gobiernos. Así lo vimos en el caso de los trabajadores de UTA Córdoba que se autoconvocaron y desde abajo le impusieron a la conducción un plan de lucha con importantes acciones callejeras.
Pero la conducción de Gramajo, al decretar un paro pasivo con el argumento de la pandemia, permite que empresas y gobierno se envalentonen para tratar de romper la huelga. No podemos ser los trabajadores los que nos quedamos en casa mientras nuestros derechos son avasallados. Más aún en momentos en que el Gobierno es abanderado de la mayor apertura económica posible y obliga a docentes y estudiantes a volver a las aulas sin las garantías ni los cuidados necesarios, donde se deja de lado cualquier tipo de medida de cuidado de la salud para la población trabajadora.
La pandemia no puede ser la excusa para no organizar acciones contundentes, ya que acciones aisladas o débiles son fácilmente dispersadas por la policía. Algo muy distinto sucedería si las acciones son masivas. Esa debería ser la perspectiva en este momento clave, donde está en juego la continuidad del paro ya que las empresas seguirán amenazando a sus trabajadores, aprovechándose de sus necesidades y de la gran cantidad de suspendidos que quieren volver al volante. Una actitud decidida del sindicato, moviendo a cientos de laburantes, puede convencer a los compañeros de que hay voluntad que mantener el paro y evitar que haya divisiones entre trabajadores y de estos con los usuarios.
Para lograr medidas contundentes, es necesaria la convocatoria a la más amplia unidad y solidaridad activa de las organizaciones sindicales, sociales y políticas. Las CGTs de Córdoba tienen que abandonar su pasividad y llamar al paro activo hasta el triunfo de sus reclamos. Desde el PTS-Frente de Izquierda, estaremos a su lado, si los choferes y el sindicato, convocan a piquetes masivos y a movilizaciones.
Ganar a los usuarios para fortalecer la pelea
En cada medida de fuerza de los choferes, las empresas y gobiernos intentan poner a los usuarios en contra de los trabajadores ya que es la población la que sufre de manera directa el impacto de la falta de colectivos. Por eso, es clave mostrarle a la población que las empresas y el Gobierno son responsables de la situación actual: pocas unidades en la calle con cientos de choferes suspendidos, frecuencias muy alejadas de las necesidades sanitarias, nuevo aumento de boleto que se descarga sobre los usuarios.
Y todo esto mientras las empresas tienen subsidiadas sus ganancias con recursos estatales. Por eso es clave que los trabajadores que luchan por el pago de sus salarios también exijan una mayor circulación de unidades para evitar aglomeraciones y rechacen el nuevo aumento del boleto, porque el transporte es un derecho y no debería ser materia de lucro.
Esto debería ir de la mano con reclamar que las empresas muestren su situación contable y mostrar de esa manera cómo se robaron el dinero de corte de boleto y subsidios. Para organizar a los usuarios, se podría llamar a conformar comités de choferes y usuarios que discutan como reorganizar el sistema de transporte de conjunto para que en lugar de estar al servicio de unos pocos empresarios parásitos amigos del gobierno esté al servicio de las grandes mayorías. Para esto, hay que exigir la estatización, empezando por las empresas que no paguen la deuda salarial, bajo gestión de los propios trabajadores y usuarios. |