Publicamos a continuación los datos surgidos de la encuesta realizada por la Agrupación Marrón de Provincia de Buenos Aires y La izquierda Diario en lo que refiere a cómo debe decidirse sobre las posibilidades de desarrollo de clases presenciales. [1]
¿Quién tiene que decidir cómo se vuelve a la presencialidad?
Sobre este tópico los encuestados respondieron en un 47% que deben ser los trabajadores de la educación junto con las familias, un 24% los trabajadores de la educación, un 15% el gobierno provincial y las conducciones gremiales, y 6% el gobierno provincial. Un 8% consideró otros actores como los profesionales de salud, infectolólogos o el Ministerio de Salud, otros que la decisión debe ser por distrito y algunos mencionaron que todos los actores involucrados.
Los trabajadores de la educación son quienes conocen las condiciones de las escuelas y el desarrollo de los ámbitos pedagógicos.
¿Cómo se debería decidir?
El 85% considera que debe haber asambleas de afiliados y no afiliados. Un 65% que deberían realizarse por distrito y por escuela, el 19% por escuela. Un 6% opina que no debería haber asambleas y 9% no sabe.
ste dato arrojado por la encuesta, tiene su correlato en la concurrencia que han tenido convocatorias como las de la seccional Matanza de Suteba con centenares de participantes. Sin embargo, las conducciones provinciales de Suteba, FEB y UDocBA no han realizado llamados a ninguna instancia para debatir y decidir, tampoco así ATE. Simplemente se han limitado a difundir información oficial sobre el Plan Jurisdiccional.
Otro dato que arroja la encuesta es que esta necesidad, no solo es expresada por quienes se identifican con la Multicolor como oposición a la conducción de Roberto Baradel, sino por docentes que tienen distintas afinidades gremiales como muestra el siguiente cuadro.
¿Deberían tomarse medidas gremiales si no hay condiciones para volver a la presencialidad?
El 82% considera que sí deberían tomarse, un 7% que no y un 11% no lo sabe.
En el caso de los docentes, surge también que aún entre quienes se identifican con la conducción provincial del FUGB, mayoritariamente creen que deberían tomarse medidas gremiales.
Es evidente que la foto que vimos estos días en CABA de la Ministra anti-docente Soledad Acuña con el Ministro Nicolás Trotta, así como los acuerdos de Axel Kicillof con el Frente Gremial y sus protocolos, están muy alejada de la opinión y demanda de miles de docentes que sostienen la educación con sus recursos y cuerpos. Es de vital importancia transformar estas demandas en organización desde las escuelas junto a las familias de la Provincia e imponer a las conducciones sindicales un plan de lucha por las condiciones de un regreso seguro a las escuelas. |