Con esta iniciativa el ministro Figueroa pretende "recuperar aprendizajes y disminuir brechas educativas" presentes en el sistema y que se han profundizado por la pandemia.
En Chile la educación es desigual. El 63% de la oferta educacional la concentran los establecimientos particulares subvencionados, que cobran por educación y además reciben aportes estatales con lo que logran obtener mejores resultados de aprendizaje. Por otro lado la educación pública municipal representa un 36% en condiciones de precariedad.
En mitad de la pandemia 260 mil escolares se encontraban en condición de "deserción escolar", es decir, que se encontraban completamente fuera del sistema de cases on line o sin ningún contacto con los establecimientos educacionales. Dicha cifra disminuyó enormemente por el trabajo de los profesores y trabajadores de la educación. Pero, la principal causa de la deserción son las condiciones de vida de los hogares. Altas tasas de desempleo, endeudamiento, falta de computadores por hogar, falta de internet, son las condiciones de vida de la mayoría de los estudiantes y que hacen muy difícil el camino para cualquier aprendizaje formal otorgado por una escuela o liceo.
Una página web no solucionará este problema de fondo, peor aún si los recursos en Educación no aumentan o bien disminuyen. Finalizando el año 2020 el gobierno de Piñera redujo en 500 millones el presupuesto por la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas que entrega alimentación a estudiantes de la educación pública, incluyendo establecimientos subvencionados que atienden a sectores pobres.
Esto mientras la fortuna de los super ricos durante la pandemia creció groseramente. Iris Fontbona, matriarca del grupo Luksic, aumentó un 84% su riqueza durante la pandemia alcanzando una cifra superior a los 19 mil millones de dólares. La alimentación JUNAEB de un año representa solo 38 millones de dólares.
Un impuesto extraordinario a la riqueza de los grupos económicos permitiría instalar internet en todos los hogares, entregar computadores a cada estudiante, y mejorar la alimentación que se entrega. Para el gobierno la prioridad son los grandes empresarios. |