El Frankfurter Allgemeine Zeitung escribe hoy, presionando sobre las perspectivas de las actuales negociaciones de la Troika con Grecia que están pasando por momentos decisivos, y donde el gobierno de Tsipras parece inclinado a nuevas concesiones.
“El Dax (Bolsa de Frankfurt) perdió desde abril un diez por ciento. Los inversores se asustan ante el Grexit (Salida de la zona euro por parte de Grecia).. Ahora el lema es no se apresurarse. Sobre todo porque las consecuencias de una salida del euro de Grecia, probablemente sean de corta duración. El mercado de valores se está volviendo loco: Los inversores temen la bancarrota del Estado griego y salida del euro. Primero hacia abajo y luego hacia arriba, luego hacia abajo de nuevo: Al final de la semana, el DAX volvió al nivel de la mañana del lunes. Esto que suena inofensivo, muestra el alto nerviosismo en los mercados bursátiles. La crisis griega tiene el mercado de valores bajo control. (…) Un poco de esperanza de llegar a un acuerdo y los precios se disparan. Pero cuando hay duras palabras sin concesiones entre Bruselas y Atenas, de inmediato todo se va cuesta abajo".
Mientras tanto, el Guardian/The Observer de hoy da noticias de último momento:
“Los acreedores internacionales de Grecia tienen el objetivo de llegar a un acuerdo para que Atenas siga pagando su deuda y no quede fuera del euro, mediante la ampliación de su rescate de seis meses y el suministro de hasta 18 mil millones de euros en fondos de rescate. El equipo negociador con sede en Bruselas también se propone aliviar la deuda para este país maltratado por la austeridad - pero los funcionarios destacaron que un avance dependía de una respuesta positiva por parte del primer ministro griego, Alexis Tsipras. Las negociaciones continuaban por la noche del domingo, a horas de las reuniones cruciales de los ministros de Finanzas de la eurozona y líderes en Bruselas, donde se espera que asistan François Hollande, el presidente francés, Angela Merkel, la canciller alemana, y Tsipras. Los tres hablaron entre ellos durante el fin de semana, con contribuciones del presidente de la comisión europea, Jean-Claude Juncker”.
Según uno de los columnistas del Guardian: “La trama ha avanzado rápidamente en las últimas 72 horas. El escenario estaba preparado para que Grecia incumpla sus deudas y tal vez con el tiempo abandonar (o verse obligada a salir) el euro cuando el jueves se interrumpió amargamente una reunión de ministros de Finanzas de los 19 países que utilizan la moneda única. Christine Lagarde, directora del FMI, en realidad no debía haber dicho que ya era hora de que hubiera “algunos adultos en la sala” (…) Pero las negociaciones en Europa rara vez terminan. En cambio, se reanudaron en una fecha posterior, por lo que se acordó que los líderes de la eurozona celebrarán una cumbre sobre Grecia el lunes, luego de otra reunión de ministros de Finanzas a principios de la tarde (…) El ejemplo clásico de la mano de hierro en el guante de terciopelo parece haber funcionado. Aunque los tres actores principales de la crisis griega a veces han dado la impresión de que no pueden soportar verse mutuamente, ninguno realmente quiere que el euro pierda un miembro. Alexis Tsipras es un político conflictivo: él piensa que es necesario poner fin a la austeridad si Grecia quiere comenzar a salir del pozo económico en el que se ha hundido en los últimos cinco años. Pero sabe que, por un amplio margen, el pueblo griego quiere permanecer en el euro. El precio de permanecer en el euro también puede implicar tener que aplicar nuevas medidas de austeridad (…) Tsipras ahora tiene que tomar una gran decisión. Es evidente que los acreedores saldrían ganando más que él de este juego: no están exigiendo una libra de carne, pero le pasan cerca. Si capitula, tendrá grandes problemas políticos en el país. Si permanece desafiante tendrá una corrida bancaria con la que lidiar el martes por la mañana. Como todas las mejores obras de teatro, hay más de un posible final para Tsipras de Atenas. El escenario está listo para un tenso acto final". |