En La Izquierda Diario hemos invitado a que nos compartan sus denuncias de injusticias laborales o sus experiencias en clases en línea durante la pandemia. En esta ocasión, nos llegó esta denuncia de un estudiante que señala varias frases que su profesora dijo durante las clases en línea.
La primera frase de la denuncia fue: "eso de que las clases virtuales son malas no es cierto, yo creo que son buenas para la salud mental y ayudan a distraerse".
Las declaraciones de la profesora ignoran los niveles de estrés, depresión y ansiedad que provocan las clases en línea en medio de una pandemia mundial que ha traído consigo una fuerte crisis sanitaria y económica.
A la carga excesiva de trabajo hay que sumarle los familiares muertos o el cuidado que implica tener a alguien enfermo dentro de casa. Lo anterior sin contar los problemas que deja la oleada de despidos y recortes salariales que sufren los padres de familia y que obligan a los jóvenes a trabajar precariamente en outsourcing u otras formas de empleo precario.
A esto se le tiene que sumar lo derivado del aislamiento social debido al confinamiento.
También se deja de lado el hecho de que, como decimos acá, según la misma casa de estudios, 136 mil alumnos de la UNAM no cuentan con internet. Eso se suma a la cifra de 8 mil deserciones oficiales durante el semestre que acaba de pasar.
Te puede interesar: El saldo del regreso a clases en la UNAM: 136 mil alumnos sin internet
Las anterior tiene una conclusión: las clases en línea no tienen como prioridad que los estudiantes aprendan y son producto de una política de una universidad que no tiene como objetivo poner sus recursos al servicio de enfrentar la pandemia. Por eso, desde La Izquierda Diario México, nos sumamos a la exigencia por el cese de las clases en línea.
"La profesora Lavín imparte un seminario que habla sobre temas sociales y también es Jefa de la División de Matemáticas e Ingeniería y no es la primera vez que dice algo así"
El estudiante que nos contacta también denuncia que la funcionaria dijo otras frases como "si la gente gana poco, es porque trabaja poco" y también dio a entender que el sueldo de alrededor de 4 mil pesos mensuales le alcanzaba para vivir a una persona.
Con el sueldo alrededor de 50 mil pesos al mes que la funcionaria Lavín gana, según el portal de trasparencia de la UNAM, debe ser fácil ignorar por completo la precariedad laboral en la que viven millones de obreros, mujeres, jóvenes e incluso más del 80 % de profesores de la máxima casa de estudios -y, sobre todo, el contexto actual lleno de recortes salariales y de decenas de millones de empleos perdidos en México-, sino que también se deja de lado el que las personas tengan derecho a una vida digna y a un trabajo con un sueldo mínimo acorde a la canasta básica y con plenos derechos laborales.
"La profesora decía muchas incoherencias que hasta parecían chiste: por un lado, decía estar orgullosa de la 4T y de la persona que es AMLO pero, por el otro, individualizaba los contagios como si no fuera un tema nacional de salud y consecuencia de la política de la nueva normalidad mientras llamaba retrasados mentales a quienes no usaban cubrebocas, como el presidente"
En clase también dijo que las acciones de parte de Sheinbaum hacia las protestas feministas era algo que la gente pedía. Con esto, legitimaba la represión policial del 28 de septiembre, Día por la despenalización del aborto.
Relacionado: ¿Ciudad de derechos?: testimonios de la marcha de mujeres que terminó en represión
En otras ocasiones, la comunidad estudiantil ha denunciado el papel que juega esta funcionaria al asistir a actividades estudiantiles independientes queriendo impedirlas pero también sus intenciones de entorpecer la organización estudiantil cada que hay procesos como cada 26 de Septiembre (aniversario de la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa) o la lucha antiporril y por la democratización de la UNAM, proceso en el que decía, parafraseando, "los paros son malos, yo estudié en la UNAM en la huelga del 99 y, después de eso, no me querían contratar en ningún lado".
Así, dejo claro su rechazo a una enorme lucha la cual conquistó que la universidad siga siendo pública y gratuita, además, la declaración es de credibilidad cuestionable si tomamos en cuenta que la profesora tiene 35 años de antigüedad en la UNAM, según un portal web en la escuela.
Es inaceptable que haya este tipo de personas en puestos de dirección dentro de la Universidad, esto hay que impedirlo, sobre todo en el marco del intento de reelección del cuestionado director Martínez Justo.
Hay que frenar los antidemocráticos procesos de elección de rectores, directores y funcionarios en general y poner sobre la mesa que la comunidad estudiantil, docente y trabajadora, es quien debe tomar las decisiones de la Universidad, discutidas en amplias asambleas democráticas y tripartitas.
Relacionado: Martínez Justo coacciona apoyo para reelegirse en la FES Acatlán |