En distintas notas La Izquierda Diario viene dando cuenta de la situación que atraviesa el mercado del arte a nivel mundial. Los precios no paran de subir, se movilizan volúmenes cada vez más elevados de divisas, se paga por las obras precios que parecieran no guardar ninguna relación con la realidad.
El fin de semana pasado una casa de subastas de Nuremberg, al sur de Alemania, recaudó 400.000 euros por 14 acuarelas pintadas por el genocida Adolf Hitler.
Las acuarelas que participaron de la subasta fueron realizadas entre 1904 y 1922, antes de que el dictador encontrara su verdadera vocación, fundara el partido Nazi y pudiera dedicarse sin más distracciones al arte de perseguir revolucionarios y purificar la raza aria acabando para ellos con el pueblo judío.
Es sabido que en su juventud Hitler intentó ingresar a la Academia de Bellas Artes de Viena pero fue rechazado en dos oportunidades. Sin embargo se estima que como aficionado realizó entre 2.000 y 3.000 producciones entre acuarelas, óleos y dibujos y que, entre 1908 y 1916, se dedicó a la realización de postales con copias de motivos tradicionales alemanes y paisajes para la venta al turismo.
Hitler llegaría al poder en Alemania en 1933 y llevaría adelante el mayor genocidio de la historia de la humanidad: con un plan sistemático se buscó el exterminio del pueblo judío, se lo aisló en guetos o se lo redujo al cautiverio donde se aplicaron las peores torturas y mayores atrocidades. Finalmente fueron asesinados 10 millones de personas.
Hoy en Alemania el comercio de pinturas de Hitler sólo está prohibido en los casos en que en las mismas aparezcan símbolos nazis. Los organizadores de la subasta informaron que todas las acuarelas y dibujos del Führer que se pusieron a la venta en esta oportunidad encontraron rápidamente comprador. E indicaron que en las mismas variaban los temas y había motivos florales, vistas de Praga y Viena, paisajes y castillos, el desnudo de una mujer, o el retrato de una niña, todas con la firma ’A. Hitler’. En esta oportunidad las obras se repartieron entre compradores de China, Emiratos Árabes Unidos, Brasil, Francia y Alemania que pusieron como condición para participar de la subasta permanecer en el anonimato.
En general los especialistas coinciden en considerar la producción de Hitler entre mediocres y malas en términos artísticos. Cabe suponer, entonces, que la valorización de estos objetos pasa por otro lado.
En noviembre pasado la misma casa de subasta había vendido una acuarela de Hitler por 130.000 euros. En ese caso el precio alcanzado sorprendió a los organizadores quienes atribuyeron tal situación al hecho de que de esa obra en particular se conservara la factura original que daría cuenta de la venta realizada por Adolf Hitler en persona a una galería de Munich en 1916.
En esta oportunidad las dos acuarelas que alcanzaron el mayor precio fueron, por un lado, una representación del castillo de Neuschwanstein, cuya arquitectura inspiró casualmente el logotipo del emporio Disney y también en parte el castillo de Disneyworld, adquirida por un comprador chino en 100.000 euros, y por otro, un desabrido ramillete de claveles que no tiene más gracia que el hecho de que en el margen inferior izquierdo se lea con perfecta claridad la firma del autor.
Katrin Weidler, de la casa de subastas Weidler señaló que los compradores "son coleccionistas que no se centran en las obras de ese pintor en particular, sino que se interesan más bien por el arte de alto valor en general".
Cada vez más lejos del arte, el hecho de que estas obras se pongan a la venta y que encuentren compradores indica, por un lado, que hay un sector que ve con buenos ojos al genocida y que puede rendirle tributo "a plena luz del día", con total impunidad... pero también que se compran lisa y llanamente porque se cotizan en miles de euros... es decir, sirven de inversión: lejos ya hace mucho del arte, esto muestra que de eso se trata cada vez más este mercado. El arte está en otra parte. |