Piñera y Figueroa decretaron un inicio de clases presenciales haciendo caso omiso de las condiciones sanitarias que el mismo Minsal alerta. Entre ellas, 4 mil casos diarios nuevos; a todas luces un momento de pleno rebrote de Covid-19.
Este tipo de planes ya han fracasado en otras partes del mundo, como es el caso de Alemania, cuya infraestructura escolar dista mucho de la nuestra, y, aún así, debió retroceder ante los más de 200 nuevos focos de contagios que aparecieron a partir de la vuelta a clases presenciales. Otro caso es el de Estados Unidos, donde los docentes realizaron movilizaciones para obligar al gobierno a revertir su plan ante el aumento de contagios. Y finalmente Argentina, donde la paralización docente va en aumento ante el incumplimiento por parte del gobierno de las medidas mínimas prometidas, de modo que existe una movilización docente en curso denunciando los irresponsables planes de los gobiernos para hacer una vuelta a clases presenciales, sin asegurar las condiciones sanitarias ni insumos necesarios.
Acá en Chile la situación no es distinta. Las trabajadoras de la fundación Integra ya vienen denunciando que no existen condiciones para esa vuelta, que no se cumplen las condiciones mínimas sanitarias ni tampoco las de bioseguridad, mientras que este lunes, primer día de la vuelta a clases, dos establecimientos de la Región Metropolitana debieron cerrar con cuarentena preventiva al detectar casos de Covid. Está claro que la vuelta a clases presenciales significa arriesgar la vida de las y los trabajadores de la educación, de las y los estudiantes y sus familias.
Ante esta realidad, las trabajadoras y trabajadores de la agrupación Nuestra Clase y sus candidatos docentes estamos en contra del plan de retorno presencial que impulsó Figueroa y el gobierno asesino de Piñera. ¡No somos mártires!
Exigimos que el Colegio de Profesores convoque a asambleas e impulse una movilización por un retorno a clases con condiciones sanitarias óptimas que no pongan en riesgo nuestras vidas.
En esta línea, desde la agrupación Nuestra Clase presentamos un Plan de Emergencia que permita garantizar el derecho a la educación sin arriesgar la salud.
Por otra parte, las y los docentes hemos visto cómo recientemente la violencia policial ha dejado a una profesora de filosofía con trauma ocular por manifestarse con un cartel. Por eso se hace necesario ponerle freno a la policía y a los aparatos del Estado que la validan.
Por este motivo, ponemos a disposición este medio para que nos hagan llegar todas sus denuncias, de cualquier tipo de establecimiento educativo y sin importar si eres trabajador de la educación, apoderado o estudiante. ¡Luchemos por el derecho a educarnos sin arriesgar la salud, no somos mártires!
|