Desde el 1 de marzo, Campeche volvió a semáforo verde tras lograr un descenso en el número de contagios. Esto sólo indica que la pandemia ha sido controlada en la entidad y que existe un riesgo mínimo de contagios.
Sin embargo, bajo este indicador, Ricardo Koh Cambranis informó que a partir del 1 al 12 de marzo se realizará una encuesta con padres de familia y maestros para conocer su opinión sobre el regreso a clases presenciales, durante el recorrido de la escuelas junto a Delfina Gómez representante de la SEP.
Esta encuesta puede tener dos objetivos: la primera legitimar la vuelta a clases por medio de una herramienta aparentemente democrática que escucha la opinión de la comunidad escolar, pero nos surgen algunas interrogantes: ¿realmente se consultará escuela por escuela? ¿Cómo se implementará este mecanismo? ¿por qué no son las y los docentes quienes deciden en asambleas virtuales con las madres y padres de familia? o ¿por qué no consultan si requerimos acceso a internet gratuito e irrestricto para garantizar la educación pública y gratuita?
En segundo lugar, también posibilita que el gobierno se desentienda de la responsabilidad de la vuelta a clases, ya que deja que lo padres decidan completamente y asuman los riesgos de contagios, sin implementar un plan de vacunación progresivo y masivo para el conjunto de la comunidad escolar, un plan que además garantice al 100 la seguridad sanitaria, porque no basta con que se vacune al magisterio cuando sabemos que la apertura de las escuelas implica el desplazamiento de miles de estudiantes y sus familias (madres, padres, hermanos, abuelos y abuelas, así como los comercios que funcionan alrededor de las escuelas) que se encargan de llevarlos a sus centros de estudio, utilizando en la mayoría de los casos el transporte público, lo que implica una mayor exposición al mortal virus.
Volver a clases de manera precipitada, sin ningún plan de acción y la población sin vacunas ha mostrado el incremento en el número de contagios como ocurrió en Brasil que incrementó el número de contagios y muertes en récords históricos de 1726 fallecidos por día. Cabe señalar que Campeche volvió a semáforo epidemiológico naranja por más de un mes después de haberse decretado en verde.
No es nuevo que muchas escuelas públicas tienen condiciones de infraestructura deplorables, tal cual quedo en evidencia con el sismo del 2017, mucha no cuentan ni con los servicios básicos como agua, además de que tenemos grupos numerosos en condiciones de hacinamiento.
Maestros y maestras de la Agrupación Nuestra clase exigimos condiciones seguras para el regreso a clases como: vacunas para toda la población, construcción de escuelas y contratación de maestras y maestros para la reducción de la matrícula en los salones, así como la reapertura de los turnos vespertinos y escuelas secundarias para trabajadores, reducción de la jornada escolar y laboral, ya que será imposible mantener el uso del cubrebocas por largo tiempo para nuestros estudiantes.
También exigimos personal de salud en todas las escuelas para atender emergencias, equipo de bioprotección y recursos necesarios para proteger a toda la comunidad escolar, pruebas de diagnóstico ante inminentes contagios, contratación suficiente de psicólogas, orientadoras y especialistas de UDEEI, cuidado a la población en riesgo que padecen enfermedades como diabetes o hipertensión tanto de profesores como de las madres y padres de familia, por último la elaboración de dictámenes de seguridad estructural que certifiquen que las escuelas son seguras para la comunidad educativa.
Solo la comunidad educativa puede garantizar una presencialidad segura, conformemos comisiones de seguridad e higiene entre docentes y padres de familia, impulsemos asambleas en cada escuela, para pelear en común por un aumento de presupuesto educativo sobre la base del no pago de la deuda externa e impuestos progresivos a las grandes fortunas que garantice obras, arreglos a los edificios de nuestras escuelas, insumos de higiene, dispositivos y conectividad. |