En el marco de un nuevo paro de trabajadoras y trabajadores de apps de reparto, sumando además un corte en el Puente Pueyrredón, las mujeres decidieron en asamblea constituir una comisión de mujeres.
No es la primera vez que las trabajadoras y los trabajadores de reparto de las apps se organizan y realizan acciones como el paro de las últimas horas, sumando además un corte en el Puente Pueyrredón, que limita el acceso entre la ciudad de Buenos Aires y el conurbano.
Durante el aislamiento social preventivo y obligatorio que decretó el Gobierno producto de la pandemia por la Covid-19, ellas y ellos fueron considerados esenciales, calificación que no solo los ubicó en la primera línea de probables contagios, sino que además los enfrentó a una brutal crisis económica. Es importante remarcar que las multinacionales como Rappi o Pedidos Ya paga sueldos (base por pedido entregado) por debajo de la línea de pobreza e indigencia.
Muchas de las mujeres repartidoras, además de llevar la pesada mochila de la apps, tienen la responsabilidad del cuidado de hijos, por lo que su situación además de precaria se transforma en una jornada laboral interminable y agotadora.
Sin embargo saben que la organización es fundamental para exigir y conseguir sus demandas. En ese sentido, durante el corte que hicieron en el puente, votaron en su asamblea constituir una comisión de mujeres.
A pocos días de un nuevo Día Internacional de las Mujeres es importante que la organización se refleje en la calle. Por las que toman tierras y luchan por vivienda, por las repartidoras y las jóvenes de los call centers, por las enfermeras y las maestras. Porque de los femicidios, la precarización del trabajo y de la vida, el Estado es responsable.