El ministro de Salud Pública de Paraguay, Julio Mazzoleni, anunció este viernes que se aparta del cargo tras reunirse con el presidente del país, Mario Abdo Benítez, en medio de una crisis sanitaria debido a la falta de medicamentos en los hospitales públicos y con críticas a su gestión ante la pandemia.
"Hemos acordado juntos que yo deje el cargo del Ministerio de Salud Pública a los efectos de que realmente se pueda generar esa paz que se necesita para poder enfrentar este desafío", dijo Mazzoleni en declaraciones a la televisión estatal, y luego de una jornada de fuertes movilizaciones encabezadas por trabajadores y trabajadoras de la salud que denuncias la situación calamitosa del sector, y docentes contra el regreso inseguro a clases.
Según la Presidencia, el viceministro Julio Borba queda como ministro interino hasta el nombramiento de la máxima autoridad sanitaria por parte de Abdo Benítez, del conservador Partido Colorado.
El anuncio de Mazzoleni se produce después de que la víspera asegurara que no iba a dimitir, tal y como le fue pedido ese mismo día en una declaración votada en el Senado.
Las movilizaciones
Este jueves se realizó una convocatoria ante el Congreso para manifestar el hartazgo contra el Gobierno por la pésima gestión de la pandemia luego de la crisis sanitaria abierta con la escasez de medicamentos e insumos.
La convocatoria se desarrolló en las redes sociales con la etiqueta #Estoyparaelmarzo2021, en alusión a otros marzos con manifestaciones y levantamientos como el de 1999, con el asesinato del vicepresidente Luis María Argaña y las manifestaciones en las que fallecieron ocho personas. También en referencia al 31 de marzo de 2017, con la quema del Congreso para evitar que Horacio Cartes, presidente en ese momento, aprobara una enmienda constitucional que permitiera su reelección.
La sociedad se encuentra en las calles para expresar su rechazo al Gobierno tras las denuncias de los trabajadores de la salud y pacientes por los hospitales desabastecidos, sin medicamentos ni insumos sanitarios, y se han visto forzados a comprar los fármacos y materiales necesarios para cubrir sus tratamientos de su propio bolsillo.
La indignación es aún mayor ya que el Ejecutivo aprobó en marzo de 2020 un préstamo de 1.600 millones de dólares para hacer frente la pandemia, con ayudas sociales, subsidios o compras sanitarias.
Esta semana han salido a manifestarse a las calles los sindicatos de la salud y docentes, los primeros por la escasez de medicamentos y los segundos por la falta de seguridad en la vuelta a las clases.
A ellos se unieron este viernes los ciudadanos autoconvocados a los que también respaldan personajes conocidos, desde periodistas hasta "influencers".
Las críticas al presidente residen en la falta de insumos para hacer frente a la pandemia, pero también la falta de respuesta ante las necesidades del pueblo, en la redes circula que el propio Abdo Benitez “vive en un termo".
Confirmando esta percepción, Benítez reconoció en un acto que había “dejado de seguir la información diaria porque los medios le criticaban y que su lectura matutina es la Biblia”. Como puede verse en este video, también se dio el lujo de ser irónico ante el reclamo de una manifestante.
Respecto a la pandemia, en su discurso solo se refiere a los buenos indicadores económicos de los organismos internacionales, que sitúan a Paraguay como uno de los países menos golpeados en términos macroeconómicos.
Lejos de lo que debe atravesar la sociedad en Paraguay, que exige un servicio sanitario digno y el combate a una corrupción que ya venía afectando al Ministerio de Salud, tras varios escándalos en la compra de insumos.
Diversos representantes opositores han pedido el juicio político para Abdo Benítez, como lo realizó este jueves el senador Sixto Pereira, de la formación opositora Frente Guasu.
En la sesión de este jueves, la Cámara de Senadores con 30 de sus 45 miembros, aprobó una declaración que extendía el pedido de renuncia al ministro de salud Julio Mazzeloni así como al viceministro Julio Rolón y al director general de Vigilancia, Guillermo Sequera, los dos colaboradores cercanos a Mazzoleni en la gestión de la pandemia.
A pesar de que Mazzeloni dijo luego de la votación que no iba a renunciar, su salida del Gobierno se hizo efectiva menos de 24 horas después.
El debate en el Senado se llevó a cabo después de las enormes movilizaciones protagonizadas por el personal de la salud en Asunción desde el día miércoles para exigir la reposición de los medicamentos empleados para asistir a pacientes graves de covid-19. Las familias de los pacientes también se movilizaron junto a enfermeros y médicos.
A esta crítica situación se suma la demora en la llegada de las vacunas, que de momento se limitan a las 4.000 dosis de la Sputnik V ya aplicadas a dos millares de trabajadores de la salud.
Mazzoleni no había podido dar fechas de la llegada del millón de vacunas rusas ya negociadas, así como de los 4,3 millones de dosis acordadas con el mecanismo Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para países con menos recursos.
El primer caso positivo de Covid fue reportado en este país el 7 de marzo de 2020, con una población de 7,3 millones de habitantes, acumula cerca de 162.000 casos, mientras los fallecidos superan las 3.200 personas. |