El informe diario en la conferencia vespertina continúa mostrando las mismas tendencias de las últimas semanas. Para que no se centre la atención en las cuestiones fundamentales, el avance de los decesos y los contagios de Covid-19, nos ponen al frente la gráfica de los casos estimados. Pero no nos reconforta saber que hay 51,094 casos activos estimados cuando, con el número de decesos del día de hoy, 712, se acumulan 189,578 muertes confirmadas por Covid-19, luego de un año de pandemia.
Los números de la secretaría de Salud, sólo sirven para darnos una aproximación a la realidad, pues miles de casos "no confirmados" han quedado en el limbo, clasificados como víctimas de enfermedades crónicas denominadas "comorbilidades" para reducir el impacto de los números reales. Números "reales" que el mismo López-Gatell ha tenido que aceptar que están muy por debajo del espectro de la pandemia por lo que los 2 millones 314 mil 82, contagios detectados por el aparato sanitario del país hay que considerarlos como una muestra reducida del verdadero total.
Así, para mantener nuestra confianza, nos reportan que las camas de hospitales, convencionales y con ventilador, están ocupadas hasta la mitad nomás, en algunos estados sólo hasta una cuarta parte, de modo que cualquier rebrote se puede atender. Pero si ponemos la atención por fuera de sus reportes diarios encontraremos otros datos.
El día de hoy apareció la queja del gobernador de Puebla quejándose de la falta de medicamentos, tanto para la atención de enfermos de Covid-19, principalmente para los enfermos intubados, como para otras enfermedades como el cáncer. De acuerdo con información de Proceso, "El gobernador Miguel Barbosa Huerta insistió este viernes en que los convenios que firmó el Estado con el Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (Insabi) no se han cumplido en cuanto al envío de medicamentos".
Tampoco se tienen las dosis para aplicar la vacuna universal a los recién nacidos. El gobernador, que no pertenece al bando de los "gobers" opositores, ya había anunciado días antes que enviaría un oficio al Insabi para reclamar porque en lo que va de este año no han surtido medicamentos a Puebla y el sistema estatal de salud se está surtiendo con recursos estatales. [1]
Esta mañana mientras Claudia Sheinbaum encabezaba un acto con el pretexto de la inauguración de una estación de la línea 1 del Cablebús, apareció un grupo de trabajadoras y trabajadores de la salud del Hospital Materno Infantil de Cuautepec, gritando "¡queremos vacunas!". Ellos aseguran, con toda razón que sin ser trabajadores de primera línea, sí están en contacto con enfermos que presentan síntomas de la pandemia.
La respuesta de la jefa de gobierno fue un lacónico "ya están contempladas". Y sí, lo mismo dijo el informante de hoy en la conferencia vespertina. "Ya están contemplados, esperen su turno" es la respuesta burocrática, mientras siguen muriendo trabajadores, como en el caso de este hospital que ha tenido dos pérdidas por Covid-19.
Así las cosas, las conferencias repetitivas nos informan de la llegada de millones de vacunas pero apenas llegamos al 2 por ciento de la población objetivo de esta campaña "urgente" de vacunación. Y precisamente hoy decayó el número de vacunaciones, quizás por errores tan simples como tener 800 mil vacunas sin poder disponer de ellas porque llegaron sin las certificaciones debidas. Las cosas no pintan bien por fuera del mundo de Gatell. |