El 3 de marzo Sarah se despidió de sus amigos, y nunca llegó a su casa: el 10 de marzo se confirmó que había sido asesinada. Un oficial de la policía metropolitana, Wayne Cousenzs, está detenido por su secuestro y asesinato.
En la vigilia de Londres, ciudad gobernada por el Partido Laborista, la respuesta de la policía fue golpear y arrestar a las mujeres que reclaman contra los femicidios. Esto encendió más la bronca, y el domingo miles volvieron a las calles frente a Downing Street y Westminster (sedes del gobierno) y Scotland Yard (central policial) contra la represión.
A pesar de esto, el Parlamento debate nuevas medidas que darían más poder a las fuerzas de seguridad para reprimir protestas, y por eso continuaron las movilizaciones en Parliament Square.
Frente a la responsabilidad de la policía y del Estado por los femicidios que se repite en muchos países, como en Argentina, el movimiento de mujeres sigue ganando fuerza en las calles. |