Ernesto Zippo
| Trabajador de Correo Argentino | MAC Rio Gallegos - Sta Cruz
El jueves 18 de marzo, hubo ruidazo de trabajadores y trabajadoras del Correo Argentino, repudiando los más de 70 despidos de trabajadores precarizados en Monte Grande y otras localidades del país. También estuvieron solidarizándose varias enfermeras y enfermeros del Hospital Regional de Río Gallegos, que luego fueron aplaudidos por su lucha.
La manifestación que se realizó en Río Gallegos se sumó a las realizadas en casi todo el país, donde los trabajadores repudiaron los despidos de compañeros precarizados que trabajaron durante toda la pandemia, muchos de ellos se contagiaron de COVID-19, mientras realizaban sus tareas en Monte Grande.
La precarización laboral existe en la empresa postal, desde hace 30 años y nunca fue erradicada por ninguna gestión estatal, que al contrario buscó abaratar los costos de mano de obra con esta modalidad. Actualmente hay un gran porcentaje de trabajadores que son contratados por agencias tercerizadas y pueden estar semanas, meses o años trabajando en las mismas tareas que sus compañeros de planta permanente, pero con un salario mucho más bajo, para luego ser despedidos. Hasta ahora, los gremios, nunca dieron una pelea consecuente contra la precarización laboral.
Durante la concesión otorgada a Franco Macri desde 1997, hasta el 2003, hubo un aumento considerable de la precarización laboral. Pero al regresar a la orbita estatal en 2003, nunca se revirtió esta problemática. Tampoco se solucionó la degradación del salario que actualmente; en su 80 por ciento esta estipulado como salario en negro.
La actual gerencia del Correo Argentino, a cargo de Vanesa Piesciorovski, argumenta que tuvo enormes pérdidas, que llevaron a los despidos. Pero contradictoriamente hubo un aumento importante de envíos postales, por la gran cantidad de compras realizadas por internet, durante la pandemia. Es la razón por la cuál, el gobierno nacional de Alberto Fernández catalogó de trabajadores esenciales al personal del correo oficial.
En Santa Cruz y Tierra del Fuego hay 25 empleados precarizados trabajando en varias sucursales, que ven peligrar sus puestos laborales. La gran mayoría son jóvenes tratando de conseguir un empleo estable, mientras crece la desocupación.
La gerencia intentará imponer ajustes en contra de los trabajadores efectivos y precarizados, para lo cuál es necesaria la unidad de ambos sectores y pelear para que no haya trabajadores de primera y segunda categoría. Deberían pasar a planta permanente y a igual trabajo, deberían percibir el mismo salario.
Correo Argentino es una empresa que tiene sucursales en todas las localidades del país, donde se ofrecen todo tipo de servicios sociales, como el cobro de jubilaciones, ayudas sociales o pago de impuestos. Su logística de distribución es capaz de cumplir tareas muy sensibles, como el reparto de vacunas contra la pandemia o tareas similares. En cambio. Podría cumplir una tarea vital de conexión para las zonas más postergadas del país. Pero al contrario, solamente se busca generar ganancias millonarias, como en los tiempos del menemismo.
Durante el ruidazo, se acercaron un grupo de enfermeros y enfermeras autoconvocadas del Hospital Regional de Río Gallegos a solidarizarse con los empleados del correo. También comentaron la lucha que están llevando por sus derechos laborales y hubo un encendido aplauso de reconocimiento a la batalla que están dando en la primera línea. También hubo bocinazos de acompañamiento a la manifestación desarrollada.
El descontento entre las trabajadoras y trabajadores del Correo Argentino va creciendo ante las medidas que se están tomando desde la gerencia. Es necesario organizarse en asambleas, discutir como enfrentar los ajustes y despidos. También llamar a la comunidad para que se solidarice y acompañar los reclamos de otros trabajadores como lo hicieron los enfermeros y enfermeras de Río Gallegos, con su presencia en la manifestación de los trabajadores de Correo Argentino.