Tras la vorágine de información cruzada durante toda la noche del lunes, con versiones confusas surgidas del propio Ministerio de Seguridad nacional (que incluyó llamados desde el despacho de Sabina Frederic a Cristina Castro pero ninguna comunicación fehaciente con la familia del hombre), finalmente esta madrugada desde el entorno del testigo confirmaron que lo encontraron.
En la mañana del martes los dos abogados de Cristina, Luciano Peretto y Leandro Aparicio, informaron que “el testigo de identidad protegida apareció después de la medianoche. Había desaparecido en horas del mediodía, en circunstancias muy delicadas, de temor por su vida y la de su hijo”.
Desde la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (Dovic), dependiente del Miniserio Público Fiscal, pidieron tanto a la familia como a sus allegados que trascienda “la menor cantidad de información posible” sobre el hombre, dada su calidad de testigo clave y las circunstancias que rodearon su ausencia durante casi un día. “Estamos hablando de una familia del pueblo” y las trascendencia de información “atenta contra la figura de protección del testigo”.
Peretto afirmó que el hombre “está físicamente bien pero psicológicamente muy golpeado. En los próximos días se irá dando la información que se pueda”.
A su vez Aparicio denunció que los aprietes, amenazas y hostigamientos a testigos y amigos de Facundo son una constante.
Anoche, mientras personal de Gendarmería se contactaba con la familia del hombre sin dar precisiones ni brindarles tranquilidad, fuentes judiciales difundieron la versión de que el hombre ya estaba en comunicación con sus seres queridos. El dato falso se complementaba con llamados de autoridades del Ministerio de Seguridad nacional a Cristina Castro para asegurarle lo mismo.
Esas versiones confusas y cruzadas derivaron en que la misma Comisión Provincial por la Memoria (querellante institucional en la causa por desaparición forzada seguida de muerte de Facundo) anticipara la aparición del testigo cuando aún faltarían varias horas para que la familia del hombre tuviera esa certeza. |