Se cumplen 45 años de aquel 24 de marzo de 1976, cuando la junta presidida por Jorge Rafael Videla, al servicio del gran empresariado y el imperialismo, daba un golpe de Estado e imponía un régimen de terror contra la clase trabajadora y las amplias mayorías populares.
No lo hicieron solamente para hundir sus condiciones de vida, sino también para liquidar a una vanguardia obrera, popular y juvenil que durante años había cuestionado todo y empezaba a cuestionar incluso al sistema capitalista. El régimen genocida vino a implementar un enorme regresión social en interés del gran empresariado nacional y extranjero.
Cuatro décadas y media después, la pelea contra la impunidad sigue vigente. A pesar de la incesante lucha de organismos de derechos humanos, la mayoría de los represores aún no fueron juzgados y todos los gobiernos constitucionales posteriores a la dictadura mantuvieron los archivos secretos de aquellos años bajo siete llaves.
La misma clase capitalista que propició el golpe del ‘76, haciendo negocios y llenándose los bolsillos durante la dictadura, continuó dominando al país con todos los Gobiernos constitucionales. Continuaron precarizando a la juventud y llevando a la pobreza a millones de familias trabajadoras.
Honraron la deuda externa gestada en aquellos años, profundizando la dependencia nacional, el sometimiento y la entrega del país al imperialismo. En algunos casos aumentando exorbitantemente la deuda. En otros pagándola “serialmente”.
Bastó un solo mandato presidencial para que Macri multiplicara la hipoteca nacional, sumándole decenas de miles de millones de dólares y retomando las recetas del FMI y los organismos multilaterales de crédito.
Este miércoles, mientras miles estemos marchando en todo el país, el ministro de Economía, Martín Guzmán, está en Estados Unidos para negociar con el Fondo. El gobierno de Fernández se dispone a seguir pagando esta deuda que ellos mismos denuncian por ilegítima y fraudulenta, incluso sabiendo que ese organismo estuvo detrás del golpe de 1976 y en todos los planes de ajustes capitalistas de todos los gobiernos.
Este nuevo aniversario se da en el marco de una pandemia que viene golpeando a los trabajadores del mundo, mientras los Gobiernos han dejado en manos de los laboratorios privados internacionales el destino de la salud de la población mundial y protegen sus ganancias capitalistas a través del sistema de patentes que impiden una producción mundial a gran escala. Multinacionales, laboratorios y farmacéuticas cobijadas por el imperialismo norteamericano, la Unión Europea, China, Rusia y todos los gobiernos capitalistas.
La escasez de vacunas en los países como Argentina, a pesar de que se producen 18 millones de dosis mensuales en Garín a través del Grupo Insud-Hugo Sigman para AstraZeneca, es una muestra desgarradora de la irracionalidad de este sistema. Miles de muertes se podrían evitar si de inmediato se anularan las leyes de patentes y se procediera a producir las vacunas en cada país con la infraestructura necesaria para hacerlo. Pero los recursos nacionales no están a disposición de la salud de la población, sino en función de seguir enriqueciendo a unos pocos millonarios que no podrían gastar sus fortunas ni en varias generaciones.
Hace ya semanas que los organismos de derechos humanos afines al Gobierno nacional avisaron que no se movilizarían en este nuevo aniversario. Por su parte, las organizaciones sociales, políticas y sindicales oficialistas definieron llamar a desmovilizar, sosteniendo que salir a las calles es peligroso por la pandemia.
El peligro existe. Eso es innegable. Sin embargo, el pasado 8 de Marzo estuvimos en las calles, en el marco del Día Internacional de la Mujer. Incluso las mismas organizaciones sindicales, estudiantiles y sociales kirchneristas se han movilizado en los últimos meses en diversas ocasiones. Si ahora no deciden hacerlo es una decisión política.
Si se toman todos los recaudos sanitarios y la correspondiente distancia social, estar en las calles es posible. Su motivo para no movilizar es que no quieren aparecer en las calles cuestionando la política económica, social y represiva del Gobierno nacional.
Así lo harán trabajadores y trabajadoras que vienen luchando en todo el país en contra de los ataques empresarios y de los ajustes del Estado nacional y los gobiernos provinciales.
En Buenos Aires participarán ferroviarios, aeronáuticos, docentes, trabajadoras y trabajadores de la educación, laburantes de empresas recuperadas y de otros gremios, además de vecinas y vecinos de la asamblea de Guernica.
La impunidad de ayer y de hoy
El aparato represivo del Estado sigue más que vigente. Es así que los casos de desapariciones en democracia siguen multiplicándose y lo hicieron durante la cuarentena. El caso de Facundo Astudillo Castro, desaparecido -y luego encontrado muerto- por la Policía Bonaerense de Sergio Berni y de Axel Kicillof, sigue impune. Pero con todos los gobiernos fue así: el macrismo todavía tiene que explicar cómo murió Santiago Maldonado, desaparecido durante meses y encontrado muerto después de una represión a manos de la Gendarmería nacional. Luciano Arruga, Miguel Brú o Luis Espinoza, son solo algunos de los nombres de una larga lista de asesinados por las fuerzas represivas y el gatillo fácil.
En las vísperas de este nuevo aniversario del golpe del ‘76 en la Argentina vimos cómo Insfrán desató una fuerte represión contra una protesta ante su nuevo intento de montar un virtual estado de sitio en la provincia con la excusa de la pandemia. En Formosa se venía denunciando la existencia de centros de “atención” donde el gobierno encerraba a contagiados y sospechosos por tiempo indeterminado. Pocos días después, el gobierno de Alberto y Cristina Fernández respaldó abiertamente a Insfrán y lo invitaron a participar en el acto oficial “contra la violencia hacia la mujer”.
Una política que tiene su correlato con las distintas represiones que se vieron durante la pandemia, como a los trabajadores del frigorífico Penta o a las miles de familias de Guernica, que resistieron durante horas las balas y los gases de Berni y hoy siguen luchando por una vivienda digna, en el marco de una situación desesperante que recorre toda la provincia. No en vano Fernández y Kicillof cedieron a todos los reclamos del motín policial en el 2020: necesitaban a la tropa ordenada para la represión.
La oposición de Juntos por el Cambio puso el grito en el cielo contra la represión durante todo el 2020. Pero son el gobierno responsable por la muerte de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. Son los que reprimieron a las obreras de Pepsico, que reclamaban por sus puestos de trabajo para poder llevar el pan a sus casas. Pero además de las represiones, muertes, tarifazos y corrupción, son los que hoy en Jujuy no dejan asumir al diputado electo Gastón Remy, del PTS en el Frente de Izquierda, por capricho del gobernador de la UCR, Gerardo Morales (en complicidad con el PJ), que maneja la provincia como si fuera un feudo. Hoy crece la represión contra los sectores en lucha de la provincia, como pasó en Campo Verde cuando la caballería avanzó a pesar de haber niños en el lugar, para desalojar una cancha de fútbol que Morales quiere borrar del mapa.
Para reprimir a los trabajadores no hay disputas entre el gobierno y la derecha macrista. Ambos cuentan en sus filas con los Bullrich o los Berni. Este 24 de marzo honramos la memoria de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, de Facundo Astudillo Castro, de Úrsula Bahillo y todos y todas los desaparecidos/as y asesinados durante los gobiernos constitucionales.
Memoria, verdad y justicia
Asistimos también a una nueva fase de enfrentamientos judiciales. Los choques en torno al Poder Judicial no pueden esconder que una parte de sus integrantes proviene de la dictadura y ocurre otro tanto con la legislación que aplican, que fue dictada por Videla y Massera y sostenida por los gobiernos patronales. Todos los gobiernos se valieron de poner y sacar jueces a su antojo para asegurar la impunidad de su personal político involucrado en hechos de corrupción. La casta judicial utiliza su inmenso poder y prebendas para perseguir arbitrariamente a distintos sectores políticos.
Mientras tanto, la cárcel está poblada de hijos de trabajadores, mostrando el carácter de clase de la Justicia y del Estado. La lucha por desmantelar este andamiaje de impunidad, por la remoción de los jueces vitalicios y su elección por voto popular, juicios por jurados populares y que ganen como una directora de escuela, es parte inseparable de la lucha por un gobierno de las y los trabajadores para lograr una transformación social obrera y socialista.
La mayor parte de la cúpula de la Iglesia Católica fue abiertamente cómplice y partícipe del genocidio. Hoy esa misma Iglesia utiliza el poder y los subsidios que les confieren los gobiernos para seguir con su campaña oscurantista contra el derecho de las mujeres y su lucha, que lograron arrancar la ley de aborto, y para integrar el Consejo Económico y Social en favor del gobierno y las patronales. Entre otros reclamos, este 24 marchamos junto al movimiento de lucha de las mujeres y disidencias por la inmediata separación de la Iglesia y el Estado y la anulación de todos sus subsidios.
Marchamos también por el fin de la persecución a todos los luchadores. Exigimos el cese de persecuciones a los legisladores del FIT en Jujuy. El macrismo, que ahora hace demagogia frente a la represión en Formosa, no dudó en reprimir brutalmente a miles de trabajadores movilizados contra su plan de reformas antiobreras y el robo a los jubilados como en diciembre de 2017.
No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos
Hoy son miles los trabajadores que salen a luchar, por sus puestos de trabajo, contra las rebajas salariales y contra todos los atropellos. Por eso hoy estar en las calles no da igual. El 24 de Marzo, aniversario del golpe genocida, un golpe que apuntó justamente a una clase trabajadora que había protagonizado grandes gestas en los años previos, es una oportunidad para unificar todas esas fuerzas. Para los momentos que vivimos y los que vienen, es fundamental mostrar la unidad de todos los sectores obreros y populares que están peleando. Eso tiene que verse en las calles.
En todas las grandes ciudades del país hay que organizar grandes columnas que muestren unidas a esas peleas en curso. Para que se conozcan, para que se unan y se fortalezcan entre sí. Cada una con sus carteles y sus demandas, en unidad.
El Frente de Izquierda-Unidad se moviliza con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia a la Plaza de Mayo y a todos los centros del poder político de todo el país, con todas las medidas de cuidado y seguridad por la pandemia, junto a todos los que luchan contra los atropellos de un Gobierno y un régimen que continúa la entrega nacional y ajusta a los trabajadores.
A 45 años del golpe, el mejor homenaje que les podemos hacer a los 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos es seguir luchando por cambios de fondo y por acabar con la clase social parasitaria que engendró el terror y el genocidio a su servicio y luego se valió de los gobiernos constitucionales para continuar su nefasta obra. Es luchar por un gobierno de las y los trabajadores.
Son 30000. Fue genocidio. Cárcel común y efectiva a los genocidas y sus cómplices civiles, incluidos los responsables de la Triple A. Basta de domiciliarias y excarcelaciones. Contra la impunidad, el ajuste y la represión de ayer y de hoy. Vacunas y salud para todes. No a las patentes. No al ajuste de los gobiernos y el FMI. No al pago de la deuda externa. Libertad a las presas y presos políticos y desprocesamiento de los luchadores. Basta de femicidios. El Estado y el Gobierno son responsables. Por la victoria de todas las luchas del pueblo trabajador.
Marchá en cada punto del país:
Buenos Aires: 15 hs de Congreso a Plaza de Mayo
Córdoba capital: 17 hs en Colón y Cañada
Neuquén capital: 18 hs desde el Monumento a San Martín.
Cutral-Có: 18 hs en el Boulevard Carlos H. Rodríguez.
Zapala: 18 hs en la Plaza de los Próceres.
Jujuy: 17 hs en la Vieja Estación
Tucumán: 17:30 hs en Junín y Santa Fe
Santa Cruz: 12 hs en el Monolito por los Derechos Humanos
Mendoza: 18 hs en el KM 0
Rosario: 17 hs desde plaza San Martín
Santa Fe: 17 hs en Plaza del Soldado
Bahía Blanca: 17 hs en Plaza Rivadavia
Mar del Plata: 16 hs en el monumento a San Martín
Trelew: 17:30 hs desde Plaza Independencia
General Roca: 18:30 hs desde Avenida Roca y Tucumán, Fiske Menuko
Cipolletti: 10:30 hs desde España e Yrigoyen
Bariloche: 17 hs desde Onelli y Brown
Viedma: 17 hs desde Plaza San Martín
Ushuaia: 17 hs en San Martín y Fadul
San Juan: 18 hs en Plaza 25 de Mayo
San Luis: 17 hs en la ex Terminal |