Desde Podemos denuncian que la extrema derecha que ya había atacado anteriormente el lugar y que partidos como el PP y Vox se habían negado a condenar los ataques. Pero esto ha ido un paso más allá esta noche al atacar el lugar con material explosivo. Ambos dirigentes han adjuntado un video de las cámaras de seguridad en sus redes sociales, donde se observa como alguien lanza un cóctel molotov al local. Pablo Iglesias ha calificado el acto de “terrorismo callejero” y ha señalado que esto no amedrentará a su formación política en su búsqueda de: “Democracia, libertad de expresión y justicia social”.
Frente a la extrema derecha: ni un paso atrás
Desde la Izquierda Diario y la CRT condenamos estos hechos, señalando que a la extrema derecha y todas sus políticas racistas, misóginas y reaccionarias debemos enfrentarla con decisión, impulsando la movilización obrera y popular en las calles. Aun cuando no compartimos en absoluto las políticas de Podemos, que se ha integrado al régimen del 78 desde el Gobierno junto con el PSOE, repudiamos de forma incondicional todo ataque a sus sedes, militantes o dirigentes por parte de la extrema derecha. Pero el camino para frenar la acción de estos grupos no vendrá de pedir la protección a la policía (que están llena de simpatizantes de la extrema derecha) y son los mismos que reprimen en las calles a la juventud o que ahora avanza sobre las libertades democráticas con la ley de la “patada en la puerta”.
Al mismo tiempo que rechazamos la violencia de la extrema derecha y condenamos el ataque a la sede de Podemos, alertamos contra el relato de que el apoyo político y electoral a Podemos puede significar un “freno” para el avance de esta. Una campaña que promueve especialmente Pablo Iglesias ante las elecciones en Madrid. Debemos recordar que las políticas de Unidas Podemos junto al PSOE, lejos de evitar el crecimiento de estos grupos reaccionarios, han permitido su ascenso. El gobierno “progre” mantiene las políticas del racismo institucional con la Ley de extranjería, los CIEs y las deportaciones, además de ser el responsable de enviar la policía contra la juventud en las últimas movilizaciones en Madrid y otras regiones.
Si frente a la crisis social, económica y sanitaria que afronta la población actualmente, tan solo se responde con una política de subordinación al PSOE y de defensa de los intereses de los grandes capitalistas, se alienta a la extrema derecha. Si no se plantea una alternativa de fondo al sistema capitalista actual que hunde a millones de personas en la desesperación, no se están eliminando las fuentes de las que se alimenta la extrema derecha.
Por ello hemos de señalar que la estrategia del neorreformismo ha colaborado con este ascenso del populismo de derecha: avalando la represión en Catalunya, la encarcelación de Hásel o la represión a la juventud movilizada.
A la extrema derecha no se la va a parar con algunos puestos en Consejos de Ministros y gobernando con el PSOE, sino desarrollando una masiva movilización obrera y popular en las calles para terminar con el racismo y todas las opresiones que son parte estructural del capitalismo. |