Marisol FN
| Agrupación de mujeres y disidencias Pan y Rosas
Presentamos la primera entrega de testimonios y reflexiones de maestras de distintas ciudades y niveles educativos, para saber su opinión y reflexiones sobre esta problemática tan sentida para miles de niñas y adolescentes.
Según las estimaciones del Consejo Nacional de Población (CONAPO), entre 2020 y 2021 se calcularon 191 mil 948 embarazos adolescentes, es decir, 22 mil casos más de los esperados al inicio de la contingencia sanitaria. Entre 2019 y 2021 esta problemática en adolescentes aumentó un 12 por ciento y bajo estas condiciones, la labor de parto entre mujeres adolescentes constituye la segunda causa de muerte materna en México.
Al embarazo adolescente le acompañan también la deserción escolar y situaciones de violencia y precariedad económica para miles de niñas y jóvenes que no tienen el derecho a decidir libre y responsablemente sobre sus cuerpos. Sobre la deserción escolar asociada al embarazo adolescente, mucho tiene que ver la deficiencia y/o falta de contenidos científicos en materia de educación sexual en todos los niveles educativos y desde una perspectiva integral, así como su ausencia en la propia formación de las y los docentes.
Sobre este tema mucho dicen las autoridades escolares, las organizaciones empresariales, la Iglesia y sectores conservadores, pero pocas veces se toma en cuenta la opinión de las maestras, que son quienes viven esta problemática de manera cotidiana en sus aulas y con sus alumnas y alumnos.
A continuación presentamos la primera entrega de reflexiones de maestras de diferentes estados y niveles educativos, sobre los contenidos de educación sexual y el embarazo adolescente:
La Izquierda Diario (LID): Como maestra, ¿cuál es su opinión acerca de los contenidos de educación sexual en los programas de estudio para la formación de alumnos y profesionales de la educación?
Perla, maestra de primaria federal en San Pedro, Coahuila:
Creo que los contenidos son mínimos, la educación sexual debería incluir no solo los nombres de los órganos sexuales sino hablar sobre todo lo que incluye la sexualidad. Mencionar el SPM (síndrome pre-menstrual), la posibilidad de embarazo en caso de no haber penetración. En cuestión de los docentes creo que requerimos de preparación profesional, ya que al hablar de sexualidad dejamos ver nuestra propia visión, los prejuicios, la religión, la opinión propia.
Tania P, maestra de preescolar pública en la CDMX:
Mi hija en los cursos de primaria y secundaria no ha llevado tampoco una verdadera educación sexual, de forma muy tibia se abordan contenidos que los mismos docentes tienen precaución de tocar. Opino que los contenidos se limitan en muchos aspectos, me refiero a que sólo hablamos sobre el embarazo y las ETS (enfermedades de transmisión sexual), pero deberíamos ir más allá, hablar sobre el noviazgo, las relaciones sanas, la prevención de la violencia, el consentimiento, el proyecto de vida, el autoconocimiento. Y todo ello podemos trabajarlo con las bases que tenemos en preescolar: el autoconocimiento, el autocuidado, la confianza para expresarse, la seguridad para decidir qué me gusta y qué no, la prevención de conductas de agresión y abuso.
Patricia Díaz, docente de nivel medio superior público en Cuernavaca, Morelos:
Considero que los contenidos de educación sexual así como los métodos de enseñanza-aprendizaje siguen basados en prejuicios, tabúes e información desactualizada. Aún hay docentes que se expresan de manera misógina u homofóbica. Particularmente no hay un estudio amplio relativo al placer, orientación de género y derechos sexuales.
Areli Arcos, maestra de secundaria pública en la CDMX:
Como docente me he percatado de la escasez de contenido educativo sobre Educación sexual y reproductivo en los libros de texto en general. Imparto formación Cívica y hay ediciones que ni siquiera suelen mencionar el tema en ninguno de los 3 grados de secundaria. Me he dado a la tarea de proporcionar información de esta índole en mis sesiones a los alumnos ya que existe un gran desconocimiento de ciertos temas sexuales y reproductivos y aún suele ser un tabú en algunos núcleos familiares. En la parte de docentes algunos compañeros también suelen tener tabú y prefieren no hablar de esos temas con los alumnos para evitarse problemas con los padres ya que a muchos les incomodan estos temas.
Diana Palacios, docente de secundaría pública en la CDMX:
Los contenidos actuales son insuficientes, no existe una educación sexual integral como tal ni permanencia o seguimiento de ésta, pues hoy en día se mete poco contenido y ese poco es, además, con tendencia biologicista, pero además no se hace en etapas de edad tempranas. A esto hay que agregarle factores socioculturales y políticos como la religión y asociaciones conservadoras que se empeñan en dar retroceso a este tipo de educación que es fundamental, con propuestas como el pin parental o una educación sexual que no hable de ciertos temas como el derecho a decidir, por ejemplo (…) La educación sexual actual, por ende, es insuficiente, está incompleta y no permite que nuestrxs estudiantes tengan espacios reales donde discutan sus ideas e inquietudes y se les oriente con una visión integral, sin prejuicios y con verdadera democracia, tampoco se ven temas de sanación emocional, por ejemplo, ni protocolos de prevención contra la violencia, sólo se parte de información seleccionada desde una visión sesgada e incompleta impuesta en planes y programas de estudio hecho por empresarios y autoridades federales, sin la consideración ni aporte de quienes estamos al frente de la educación.
Rosa García, maestra de primaria pública en la CDMX:
Me parecen que son muy deficientes y son contenidos que no se les toma importancia, dejándolos en segundo plano, solo se enseñan muy rápidamente las partes de los órganos sexuales y cambios físicos de la adolescencia, quedando muchas dudas de los temas y su impacto en la vida cotidiana en lxs niñxs.
Tania Hernández, maestra de secundaría pública en la CDMX:
Mi opinión es que está bastante sesgada al tema de lo biológico y moral, sin una apertura orientada al derecho al placer, lo mismo sucede con la formación docente; ahora hay una gran campaña por la equidad de género, por cierto enfocada al tema de las mujeres pero invisibilizando la existencia de otros géneros, además del masculino y femenino, que también es una forma de seguir con violencia al omitir su existencia y no darle un espacio. Me parece que falta que la SEP reconozca que existen voces que desde su propia experiencia pueden orientar a estudiantes y docentes acerca de la diversidad sexual existente.
Cris Ávila, profesora de preescolar privado en el Estado de México:
Los contenidos de educación sexual tanto para alumnos como el conocimiento por parte de algunos docentes es parcial o casi nulo, no se tiene definida la forma en el cual enseñar dichos temas dejándolos en tabú.
Rogelio García Hernández, maestro de primaria pública en Tlalmanalco, Estado de México:
Es muy importante hablar de educación sexual a los niños, primero decir el nombre de cada una de las partes del cuerpo, desgraciadamente a lo largo del tiempo se le han puesto sobrenombres. La sexualidad es algo natural que se da tanto en hombres como mujeres. En ocasiones hay miedo de hablar de ese tema con los padres y alumnos, pero hay que quitar esos tabúes que existen en torno a la sexualidad.
Sobre los cambios y deficiencias en los programas educativos en materia de educación sexual, la maestra Diana Palacios nos comenta que en 2006 con la Reforma en Educación Secundaria (RES), se formuló un nuevo programa de educación sexual, el cual tuvo como sustento el enfoque de los cuatro holones de la educación sexual: la reproductividad, el género, el erotismo y la vinculación afectiva. En 2011, la perspectiva fue desde la salud poniendo, en primer término, la cultura de la prevención, pero que terminó planteando lo mismo que en 2004 sobre los ejes de dicha educación sexual y acaso se avanzó en plantear la propuesta desde nivel preescolar.
Para 2016 comenta, se planteó incluir un proyecto en dos materias (ciencias-biología y formación cívica y ética) sobre favorecer realizaciones personales, valorar la igualdad de derechos, rechazar prácticas de discriminación y promover los derechos de los adolescentes. La maestra de secundaria considera que todas estas normativas están basadas en “un enfoque más bien expositivo”, de mero traslado de artículos legales, derechos internacionales, e información biologicista, además de que comenta que a las y los docentes no se les ha profesionalizado en dichos temas y las autoridades, tampoco contratan personal experto que lleve adelante, en cada nivel y en cada aula, la llamada educación sexual integral que permita a las y los estudiantes tener una vida digna y sana.
En las próximas entregas, presentaremos las experiencias y vivencias de docentes con adolescentes embarazadas y/o en situaciones de aborto, así como sus reflexiones sobre el rol de las maestras y maestros en la enseñanza de una Educación Sexual Integral y el impulso de la Campaña Nacional por el Derecho a Decidir. Si eres maestra o docente y también quieres compartir tus reflexiones y organizarte con más compañeras en torno a esta y otras problemáticas, escríbenos a Agrupación Magisterial Nuestra Clase o Pan y Rosas México.