El Gobierno dictó una serie de medidas en torno a la segunda ola de covid, como el cierre de circulación 20 a 6, el incremento en la presencia de las fuerzas represivas en el AMBA, cierre de escuelas, y otras medidas. Pero lo que no se cerró es el trabajo de los repartidores que van seguir poniendo en riesgo su vida por un sueldo que no alcanza, sin que les garanticen elementos de seguridad para no contagiarse y lo peor: sin que les garanticen un ingreso en caso de contagiarse. Esto se da en PedidosYa, porque no se renovó el fondo de covid (un seguro que pagaba la empresa a los repartidores contagiados) que venció en febrero, entonces si un laburante se contagia tendrá que estar los 10 días o más, sin cobrar un peso.
Como dijimos los repartidores vuelven estar en el centro de la escena cumpliendo un rol estratégico en el sector gastronómico y en otros rubros que solo van a tener delivery por la noche. Esto abre la posibilidad a que medidas de fuerzas como los paros y/o movilizaciones tengan un impacto más fuerte en la economía y en repercusión mediática, dejando mejores condiciones para pelear contra las empresas que mantienen condiciones laborales del siglo XIX y contra el Gobierno que es totalmente cómplice de estas empresas porque no hace nada para detener el fraude laboral.
Para que esto pueda llegar a pasar los trabajadores tienen que empezar a organizar sus fuerzas creando organismo democráticos donde decidan las medidas, qué demandas levantar, quiénes van a ser sus representantes en las posibles negociaciones y uniendo la fuerzas junto a otros sectores en lucha.
La segunda ola de COVID, la primera ola de luchas
El aumento en los casos de covid-19, no vino solo. Esta vez, trajo consigo el aumento de las luchas de trabajadores de la salud, vitivinícolas, del puerto, ferroviarios, docentes, entre muchos otros. Es lógico, después de pasar un año difícil económicamente, donde todas las medidas del Gobierno Nacional fueron apuntadas a salvar las ganancias de las empresas más que a preservar los trabajos, los ingresos y la vida de los trabajadores, muchos se cansaron de esperar que su situación cambie, o de estar cada día peor.
Es el caso de los trabajadores del puerto, que paralizaron la entrada de una de las terminales, contra los despidos y la tercerización, haciéndole perder millones a las multinacionales que controlan el puerto. También salieron los trabajadores que hace años están tercerizados en el ferrocarril. O las y los trabajadores de la salud en Neuquén, que llevan días enteros de cortes en “la ruta del petróleo”. Ellos vieron sus ingresos caer por la inflación mientras ponían el cuerpo en la pelea contra el virus, viendo a sus compañeros de trabajo contagiarse y muchas veces morir. Cosas similares podemos contar de los obreros vitivinícolas, las y los docentes, y muchas otros sectores que están peleando.
Muchas de estas luchas se encontraron este sábado en la fábrica recuperada Madygraf donde funcionó un encuentro de coordinación para fortalecer cada una de las peleas que dan los trabajadores, porque los enemigos son grandes y peleando divididos son más débiles. Del encuentro, también participaron trabajadores de PedidosYa y Rappi, parte de La Red de Precarizados, que se vienen organizando para conseguir un aumento que cubra sus necesidades, para que les devuelvan la cuenta a todos los repartidores que estan sin con la cuenta bloqueada, y para poder frenar a las apps que cada vez empeoran más sus condiciones de trabajo, como cuenta nos cuenta Ángel, trabajador de PedidosYa.
Él, junto a otros repartidores y junto con el encuentro de coordinación de las luchas, marcharán este 27 de abril, por IFE, vacunas y en apoyo a todas las luchas. Se espera que sea una gran movilización de trabajadores ocupados y desocupados. Si querés sumarte a la movilización, te dejamos este formulario para que puedas contactarnos.
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