Piñera está en una crisis aguda, pero aun así, insiste con medidas que solo favorecen al gran empresariado, y que descargan la crisis sobre los hombros de la clase trabajadora.
Así es en la discusión del salario mínimo, donde el gobierno, incluso sin acuerdo de la CUT que ha mantenido una tregua vergonzosa con Piñera, envió su proyecto de reajuste del sueldo mínimo, con un aumento de 3,2 por ciento nominal.
El gobierno dice que no se puede más, que está al nivel de la inflación, y que hay otras ayudas en camino como el IFE. Pero lo que no dice que se trata de un aumento miserable, que no alcanza para llegar a fin de mes sin endeudarse, que las mayores ayudas han venido de los retiros de las AFP que son fondos de los propios trabajadores.
En concreto se trata de un aumento de $10.500 pesos bruto, pasando del actual $326.500 a $337.000.
El gobierno se encentra debilitado tras la derrota con el tercer retiro del fondo de pensiones. Sin embargo la “oposición” encabezada por la vieja Concertación, con figuras DC como Yasna Provoste, le han tendido una mano a Piñera.
¿Para qué? Para salvarlo. Y mientras tanto, el Gobierno sigue pasando por encima nuestro como esta propuesta de miserable aumento del salario mínimo.
Esa misma oposición son igual de miserables pues siempre le terminan apoyando las propuestas al gobierno criminal de Piñera, como han sido durante décadas los miserables reajustes del sueldo mínimo, pues legislan también para los empresarios.
La CUT denuncia al gobierno, pero llama a confiar en la oposición de las “cocinas” que terminan salvando a Piñera. Deben romper su tregua y llamar a la movilización y organización de sindicatos y organizaciones de trabajadores. Solo así conquistaremos un sueldo mínimo de 550 mil pesos, acorde a la canasta básica familiar, así como pensiones básicas iguales, y el fin a los despidos y suspensiones.
Con la fuerza de la clase trabajadora se podría cuestionar el conjunto de las esclavistas leyes laborales de dictadura y democracia y poner fin a todo este Chile de los 30 años, Piñera incluido. |