www.laizquierdadiario.com / Ver online / Para suscribirte por correo hace click acá
La Izquierda Diario
27 de mayo de 2021 Twitter Faceboock

Editorial
Cuando despertó, el ajuste todavía estaba allí
Fernando Rosso | @RossoFer

La paritaria testigo de los trabajadores y las trabajadoras estatales continúa el ajuste. Pobres sin ingresos en plena segunda ola de la pandemia y un fenómeno que crece: asalariados pobres. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite los jueves de 22 a 24 h por Radio Con Vos, 89.9.

Link: https://www.laizquierdadiario.com/Cuando-desperto-el-ajuste-todavia-estaba-alli
  •  El acuerdo paritario que firmaron las conducciones de los trabajadores estatales nacionales es un acuerdo testigo por lo menos en un aspecto. Si bien, muchas veces en los diferentes momentos históricos se habló de paritarias “testigo” a las vinculadas con el peso de los gremios más importantes, ya sea por cantidad de afiliados o por gravitación estratégica en la economía (en algún momento fue la Unión Obrera Metalúrgica, en otro los Camioneros), el convenio salarial de los estatales (firmado por UPCN y ATE, hay que remarcarlo) es importante porque del otro lado, el patrón”, es el Estado y el Gobierno. Es decir, acá mueren todos los relatos que prometían que no iba a haber más ajuste sobre los trabajadores o trabajadoras, que la apuesta era que los salarios le ganen a la inflación o que esta administración vino a recuperar lo perdido.

  •  Bueno, el acuerdo de los estatales es así: mientras hoy tenemos una inflación anualizada a abril del 46%, incluye un aumento del 35% en 6 mini cuotas. La última a cobrarse en febrero del 2022. De esta forma, ese mes del año que viene el salario real para un mismo cargo en el empleo público nacional estaría 13,7 puntos por debajo del nivel de junio de 2019 y 42,3 puntos por debajo de junio de 2015. Mensualizado es un 2,5% mensual con una inflación arriba del 4 %.
  •  Ahora, ¿cuál es la situación real del presupuesto o del gasto destinado a salarios? Según un relevamiento reciente de la Oficina de Presupuesto del Congreso: “Continuando con la tendencia observada en los últimos meses, los gastos en personal se contrajeron el 12,9 % y en las jubilaciones y pensiones retrocedieron un 13,4% con relación a igual mes de 2020, básicamente por la actualización de los haberes y los salarios públicos por debajo de la inflación". Si esto no es un ajuste, ¿cómo se llama? En Europa le dicen “austeridad” y en esos términos se lo pregunta un informe que me llegó hoy de la consultora Ecolatina: ¿La austeridad llegó para quedarse?
  •  Pero además, el mismo informe dice que las erogaciones destinadas a la pandemia, al gasto Covid, se recortaron de manera significativa: “En este rubro las prestaciones sociales y las transferencias a provincias tuvieron caídas reales este año en relación al 2020 de 26,8 % y 64,9 %, respectivamente. En abril, el gasto Covid fue de $25.602 millones, mientras que el mismo mes del año pasado había ascendido a $230.469 millones. En el peor momento de la pandemia (según la definición del propio presidente), se produjo el mayor recorte de gastos destinados a paliar las consecuencias sociales de la cuarentena y el Coronavirus.
  •  El informe agrega que el complemento de $ 1.500 otorgado para contrarrestar la disminución en el poder adquisitivo de los jubilados de más bajos ingresos se ubicó por debajo del bono extraordinario otorgado en abril de 2020, que fue de $ 3.000. En relación a los programas sociales, el Informe dice que si bien existe un constante crecimiento del gasto asociado a las medidas implementadas durante el año en curso (aumento 50% Tarjeta Alimentar en febrero, $15.000 a AUH AMBA, REPRO II a sectores afectados), el nivel de ejecución en abril de 2021 totalizó $ 53.503 millones, resultando 61,7% inferior en términos reales al registrado en igual mes del 2020 ($ 95.591 millones) fundamentalmente debido a la eliminación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE)”.
    La conclusión es lapidaria: "El hecho distintivo de la ejecución presupuestaria estuvo dado por la disminución interanual de la ayuda social destinada a paliar los efectos de la pandemia”.
  •  No es casual que esto suceda en el mismo momento que se está conversando con el Fondo Monetario Internacional, con el Club de París y con distintos líderes mundiales y todos destacan la buena onda, el apoyo que viene teniendo Alberto Fernández, Martín Guzmán etc. Y, claro, esa gente mira esencialmente los números y con estos números tienen toda la onda.
  •  Esto sucede mientras la inflación general está incontenible, pero la inflación en los alimentos es mayor: en los últimos 12 meses, a abril, la canasta básica de alimentos aumentó entre 49,1%, en la Región Metropolitana y 51,8% en Tucumán, según los datos oficiales de distintas regiones del país. La inflación promedio fue del 46,3%, mientras los salarios formales y jubilaciones, a marzo, subieron en un año entre el 29,4 y 33,3%, según los registros oficiales. En tan solo un año, los precios de los alimentos básicos le llevan una delantera de entre 17 y 20 puntos a los salarios formales y a las jubilaciones y pensiones. Y más todavía con los sueldos no registrados, que en estos últimos meses vienen con aumentos más bajos.
  •  Esta tendencia general viene produciendo un fenómeno que es bastante inédito en la Argentina si se lo toma históricamente. El fenómeno de los trabajadores pobres: tener trabajo no impide ser pobre. Se desprende del procesamiento de los micro datos del INDEC del IV trimestre de 2020. De la medición oficial surge un fuerte incremento de la pobreza entre los que tienen trabajo.
    Porque más allá de los desocupados, por los bajos salarios e ingresos reales, un tercio de los ocupados es pobre, uno de los factores que explica la fuerte suba de la pobreza infantil. Desde el arranque de 2018 hasta fines 2019, hubo un salto sin precedentes de los que tienen trabajo y son pobres.
  •  Entonces tenemos, una pauta salarial impulsada por el Estado y el Gobierno que está claramente por debajo de la inflación, un recorte de los gastos para combatir las consecuencias de la pandemia en el peor momento de la peste y todo esto en el contexto en el que no sólo crecen el número de pobres, sino que los que muchos de los que trabajan en blanco y por un salario también son pobres.
  •  El escritor guatemalteco de origen hondureño, Augusto Monterrosso, escribió el que es considerado el cuento más corto de la historia. Dice: “Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. Ya van cuatro largos años y cuando nos despertamos, el ajuste todavía está allí. Lamentablemente, no es un cuento, no es corto ni breve; es eterno, profundo y demasiado real.

  •  
    Izquierda Diario
    Seguinos en las redes
    / izquierdadiario
    @izquierdadiario
    Suscribite por Whatsapp
    /(011) 2340 9864
    [email protected]
    www.laizquierdadiario.com / Para suscribirte por correo, hace click acá