Ayelén Jara Gutierrez había cumplido en abril 20 años, y era madre de un bebé de un año. El 22 de mayo fue asesinada por el esposo de la amiga que le prestaba un lugar donde quedarse en el barrio San Cayetano de Quilmes.
Ella fue parte de la recuperación de tierras de Guernica. Al igual que otras mujeres, sufría violencia de género por parte de su pareja y buscaba poder darle una vivienda digna a su hijo. El gobierno provincial de Axel Kicillof, lejos de dar una solución concreta a su reclamo, eligió defender los intereses de Bellaco S.A y desalojar con un violento operativo a cargo de Sergio Berni a las mujeres, niños y familias trabajadoras que se habían visto obligados a tomar un pedazo de tierra por no poder afrontar los altos costos de un alquiler
Sin tener otra opción, Ayelén debió trasladarse al barrio San Cayetano de Quilmes, donde vivía en una casilla de 3x3 en un terreno prestado por una amiga para poder tener un lugar donde estar con su hijo. En ese marco, Hugo Ayala, esposo y cónyuge de su amiga, la mató de un disparo.
A nivel nacional, una mujer es asesinada por violencia machista cada 23 horas. Según números oficiales, solo en la provincia de Buenos Aires el año pasado se recibieron en la Línea 144, de asistencia por violencia de género, 16.809 llamados. Se trata de la provincia que registra el mayor número de femicidios, con el 42% total del país.
Sin embargo, a pesar de haberse declarado en la legislatura provincial en mayo pasado la situación de emergencia en violencia familiar y violencia de género, una medida que le permite al gobierno realizar acciones para atender esta problemática y reasignar partidas presupuestarias, la situación no se revierte, y una expresión de esto es que solamente hay 2 refugios que dependen del gobierno provincial para mujeres que sufren violencia de género.
El Ministerio de Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual de la provincia de Buenos Aires a cargo de Estela Díaz fue parte del dispositivo interministerial que el gobierno provincial dispuso para actuar en la recuperación de tierras de Guernica. Sin embargo, el desenlace está a la vista: las mujeres como Ayelén, que no podían acceder a una vivienda digna para ellas y sus hijos, fueron brutalmente desalojadas y quedaron sin tener un lugar donde vivir.
Ante la abrumadora cifra femicidios, violencia machista, y pobreza que sufren las mujeres, los gobiernos siguen destinando migajas para revertir esta situación, mientras se van miles de millones en pagar la deuda con el FMI todos los días.
Mientras tanto, son millones las que como Ayelen, viven en la miseria, pasan hambre y frio con sus hijos, rebuscándosela para sobrevivir, sin poder encontrar trabajo, sin ni siquiera recibir el IFE, ni poder afrontar los costos de un alquiler, poder alimentarse ellas y sus hijos, y sin poder costear medicación, una situación agravadas por la pandemia. Son las mujeres, quienes sufren los índices más altos de pobreza a causa de la dificultad de conseguir un trabajo, los índices de pobreza en los niños del conurbano esta en un 73%, esta situación no puede seguir así.
Frente a esta situación, las mujeres de la Asamblea Permanente de Guernica no bajan la cabeza y siguieron luchando y organizándose. Ellas decidieron no callarse más. Son madres solteras, precarizadas, desocupadas y víctimas de violencia de género que dijeron basta y están peleando por cambiar su realidad, peleando por una vivienda digna para criar a sus hijos, pero también por trabajo con derechos, por un real acceso a la educación y a la salud y para mejorar sus condiciones de vida y la de sus familias. Por eso, reunidas en asamblea las familias votaron ser parte de las convocatorias del próximo 3J por Ni Una Menos contra la violencia de género y Ni Una Menos sin vivienda y sin trabajo, bajo la consigna “Justicia por Ayelén Jara, el Estado es responsable.
|