Según los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), dados a conocer por el Instituto Electoral local, la Ciudad de México, tendría una nueva distribución electoral, quedando dividida a la mitad, con un lado abanderado por la coalición Morena-PT, y con el otro por la alianza Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido Acción Nacional (PAN) y Partido Revolucionario Institucional (PRD).
De acuerdo a estos datos, la coalición PAN-PRI-PRD, se llevó ocho alcaldías, mientras que Movimiento de Regeneración Nacional y Partido del Trabajo se quedaron con siete demarcaciones, y una última para el PAN.
Morena gobernaba 11 alcaldías hasta antes de este sufragio: Álvaro Obregón, Iztapalapa, GAM, Magdalena Contreras, Iztacalco, Miguel Hidalgo, Azcapotzalco, Tlalpan, Tláhuac, Xochimilco, Cuauhtémoc. Hasta el último corte se han capturado 12 mil 794 de 13 mil 175 actas, es decir, el 97.1082 por ciento de los votos emitidos este 6 de junio.
Por lo que hace a la integración del Congreso de la Ciudad de México, de los 31 distritos que mantenía el partido oficialista, según el PREP estima que pierden 12. Mientras tanto, la oposición de derecha, se queda con 14 distritos, de los cuales seis corresponden al PAN, siete a la alianza Va por México (PAN- PRI-PRD) y una de PRD-PRI.
Si bien, existe un desgaste entre sectores de la población con los gobiernos del Morena, lo cierto es que no existe en los partidos del régimen una verdadera representación de la clase trabajadora, pues estos solo velan por las ganancias de los empresarios y aplican políticas de precarización laboral y continúan con el despojo a comunidades originarias.
Para combatir estos ataques, y los que vendrán, las y los trabajadores necesitamos impulsar una política independiente, basada en la movilización y la lucha por nuestros derechos. |