Este jueves nuevamente habrá paritaria. El gobierno nacional anunció que estaba evaluando aumentar un 30% los subsidios a los empresarios que manejan las empresas del interior del país. Mientras las empresas hacen negocios con el Estado las y los choferes seguimos sin recibir un aumento de salario.
Durante la pandemia el gobierno municipal implementó un ajuste con la readecuación del transporte quitando unidades, recorridos y afectando a los usuarios que viajan hacinados con un boleto que cuesta $50.
Además la municipalidad y las empresas incumplen el cupo femenino, no hay nuevos ingresos de mujeres para manejar los colectivos y en el 2019 dejaron sin contrato a un grupo de compañeras a quienes no les dan respuesta.
Somos trabajadores declarados por el gobierno como esenciales, hemos tenido que sufrir la pérdida de compañeros en manos de la pandemia, sin embargo no fuimos considerados en la distribución de las vacunas. Nuestros sueldos no alcanzan y tuvimos que soportar cobrar en cuotas, mientras la inflación nos licua cada peso.
Hacemos nuestras tareas sin los insumos de higiene necesarios para mantener la limpieza en las unidades. Nada de lo que se debería hacer para mantener la seguridad de trabajadores y usuarios se está haciendo. Los empresarios y el gobierno no quieren gastar un peso. Llegamos a la punta de línea y no tenemos un baño limpio para aunque sea lavarnos las manos. La Municipalidad se hace que controla pero avala el “siga, siga” de los empresarios.
Frente a esta realidad de las y los choferes desde el Movimiento de Agrupaciones Clasistas planteamos que es necesario un aumento de salarios que restituya el poder de compra de las y los trabajadores, que se reincorpore a las compañeras que quedaron sin contrato y que se aplique el cupo femenino. El sindicato tiene que ponerse a la cabeza de estas peleas y convocar a asambleas para que entre todos podamos decidir un plan de lucha.
El transporte público es algo esencial pero que en manos privadas es un negocio que hace millones con los subsidios del Estado. Mientras tanto choferes y usuarios pagamos el ajuste: nosotros en nuestro salario y los usuarios en sus bolsillos con los permanentes aumentos de boleto. Es necesario que el transporte pase a ser una empresa estatal y única, gestionada por las y los trabajadores y usuarios. |