El candidato vacunal contra el COVID-19 Abdala, elaborado por Cuba, tiene una eficacia de más del 92%, informó el lunes BioCubaFarma, el laboratorio que desarrolló el que está cerca de convertirse en el primer inmunizante contra el coronavirus creado en América Latina.
El mes pasado, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, y la asesora presidencial, Cecilia Nicolini, viajaron a Cuba a conocer los avances y con el objetivo de negociar su compra y posterior arribo a la Argentina. Junto a la Soberana 02, que con dos de sus tres dosis alcanzó un 62 por ciento de inmunidad, vieron la Abdala. Las dos terminaron la tercera y ultima fase de prueba.
Ambos inoculantes cumplieron con las exigencias de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que impone como requisito una eficacia superior al 50 por ciento.
Para el antígeno de Abdala, que cuenta con un esquema de tres dosis separadas por 14 días de diferencia, comenzaron los ensayos clínicos Fase I en diciembre de 2020, con 132 participantes, mientras que en la Fase II contó con 660 voluntarios y en la Fase III con 48.000 personas inoculadas.
"Abdala candidato vacunal del CIGB Cuba, muestra una eficacia del 92,28%, en su esquema de 3 dosis", indicó el laboratorio en un mensaje de Twitter.
De esa manera, Cuba es el primer país latinoamericano que cuenta con antígenos desarrollados y producidos por su propia industria farmacéutica estatal. En el marco en el que el control de las patentes y del mercado de las vacunas es hoy una de las aristas de la competencia entre los distintos imperialismos y potencias económicas, de la cual el subcontinente es un campo de batalla. El bloqueo y la política dictada por Trump, que continúa en vigencia, impiden que Cuba tenga acceso a tecnologías médicas de procedencia estadounidense o con más de un 10 % de componentes provenientes de ese país, ni para diagnóstico ni para tratamientos.
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