El 12 de julio de 1983 se produjo la tercera protesta nacional contra la dictadura. Durante todo ese día se llevaron a cabo importantes muestras de descontento contra los militares y sus políticas. En el centro de Santiago y las grandes ciudades, como también en las poblaciones, se manifestaba la rabia e insatisfacción.
Como sucedió en las protestas anteriores, se militarizó la capital y miles de hombres armados salieron a reprimir. Muchas poblaciones eran brutamente reprimidas, allanadas, baleadas y gaseadas durante las manifestaciones, provocando una importante cantidad de heridos.
En ese contexto son asesinadas dos jóvenes mujeres. María Isabel Sanhueza Ortiz tenía 19 años y estaba en su hogar. Durante las manifestaciones de la noche en su población, en la zona de la Villa Bernardo O’Higgins en Santiago, recibió un balazo estando al interior de su hogar. Como consta en el Informe Rettig, es una más de las víctimas de la represión.
Carmen Gloria Larenas Molina también tenía 19 años, vivía en Viña del Mar y participaba en las Juventudes Comunistas. Estaba estudiando en el Liceo Técnico Femenino de Valparapiso. Esa noche en Viña del Mar también se realizaron protestas y marcha contra la dictadura, como muchos otros jóvenes, Carmen Gloria estaba participando, en la zona de Recreto Alto, cuando recibió un balazo de un grupo de personas “no identificadas”. Era muy común en las noches de protesta que los militares recorrieran las poblaciones y calles efectuando balazos al aire, generando heridos y muertos. Carmen Gloria también fue reconocida en el Informe Valech. Según la página de Observadores de Derechos Humanos, Carmen Gloria alcanzó a gritar, antes de ser asesinada, “paz, libertad”.
No ha habido justicia en ninguno de los dos casos. En el barrio Villa América hay un mural en recuerdo a Carmen Gloria.
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