Todo hacía ver que en el segundo semestre el retorno a clases presenciales en los lugares que avanzaban en el plan paso a paso se concretaría, de hecho, ya en el primer semestre algunos colegios habían realizado el intento de volver a clases presenciales.
Ahora esto se ve detenido por la nueva cepa delta del covid-19, el ministro de educación como siempre, ha seguido insistiendo con el retorno a clases presenciales, sin importar la salud de sus estudiantes, ni el contexto epidemiológico.
Cabe destacar que el colegio de profesores en Santiago ha realizado una encuesta en la que el 75.5% de los encuestados considera que aún no están las condiciones para un retorno a clases presencial, en esta encuesta participaron 22.0218 personas que se dividieron entre personas interesadas en el tema (2.5%), profesores y profesoras (29%), asistentes de la educación (4.1%),estudiantes (5.5%), apoderados de colegios municipales (35.1%), de colegios particulares subvencionados (13.2%) y de particulares pagados (10.6%).
Sabemos bien que desde el inicio de la pandemia el ministro de educación Raúl Figueroa ha estado ofensivamente insistiendo con el retorno a clases presenciales, esto se ha visto detenido porque en varios de los establecimientos abiertos han habido casos de contagios y estos han tenido que cerrar.
El gobierno todavía no tiene las condiciones de seguridad mínimas en los establecimientos para que trabajadores de la educación y estudiantes vuelvan presencialmente, el gobierno tiene que asegurar el bienestar y salud del conjunto de la comunidad educativa.
Mientras se instala esta tensión por la vuelta a clases presenciales Bellolio se cuadra con Figueroa en su cruzada personal por la presencialidad y el presidente del CDP Carlos Díaz advierte que se mantendrán alertas ante las insistencias del ministerio y el gobierno, “Nosotros nos mantendremos en contacto con todas las organizaciones sociales del mundo de la educación para evitar que exista la obligatoriedad en retornar que quiere fomentar el Gobierno en lugares que no están habilitados, de lo contrario, lo que nos queda es el camino de la movilización, tal como ocurrió en Barranca la semana pasada, entonces no descartamos movilizaciones de padres, apoderados y profesores”
Estas declaraciones de alerta, no deben quedar solamente en la palabra es urgente llamar a asambleas de base, que pongan sobre la mesa un plan de acción y movilización para exigir las condiciones sanitarias y educativas para volver de forma presencial, esto debe ser junto a los padres y apoderados. |