Pareciera mentira que el gobierno de la provincia y las intendencias de Punilla prioricen la construcción de torres de millones de pesos y por otro lado dejen que las escuelas se caigan a pedazos.
El lunes de ésta semana se suponía que habría una audiencia publica/virtual llamada por el gobierno de la provincia en la que se discutiría el proyecto de las "Torres del Lago", proyecto que se supone va a estar ubicado en el nuevo ejido de Villa Carlos Paz, a metros de la ruta 38, pegado a las localidades de Estancia Vieja y Villa Santa Cruz del lago.
Estructuras de desigualdad
Proyectos millonarios se discuten a diario y son avalados, históricamente, por políticos de los partidos tradicionales, empresarios y jueces. Estos "emprendimientos" no solo traen la destrucción del medio ambiente y son, en muchos casos, los que ocasionan los incendios intencionales, sino que también vienen con la precarización laboral de la mano; solo basta pegar un pantallazo sobre los elevados índices de "accidentes" en la construcción en la ciudad de Villa Carlos Paz y sobre los magros salarios de los obreros de la construcción para dar cuenta de éste asunto.
Cabe recordar el incendio provocado hace aproximadamente un año en la zona mencionada del proyecto, donde la mayor parte de la población y de los y las vecinas colaboraron en apagarlo, porque como para agregar, ni cuartel de bomberos hay en la zona.
Pero también pareciera mentira que se discutan proyectos inmobiliarios como el mencionado más arriba y a tan pocos metros existan instituciones educativas que hace años no tienen ningún tipo de mantenimiento necesario.
Es una realidad de la que no escapan las demás localidades, haciendo notar una desigualdad que a nadie pareciera importarle. Ni al políticos que están hace años ocupando los mismos cargos, ni a los empresarios, que solo buscan ser más millonarios a costa de la especulación, la destrucción de nuestras sierras y de la precarización de los trabajadores a los que emplean.
Me pongo a pensar en los colegios y cuento más tachos juntando agua del techo, que pibes y pibas estudiando y es imposible que no se me venga a la cabeza el incendio en el colegio de Neuquén donde tres trabajadores/as murieron hace pocas semanas atrás.
También pienso en las mentiras que hace años les viene diciendo el gobierno de Córdoba y el Ministro de Educación de la provincia a los padres, madres, docentes y a toda la comunidad educativa del colegio Carande Carro de Carlos Paz.
Hoy se discuten proyectos que cuestan millones, a una semana de un nuevo comienzo de clases presenciales. No se si llamar educación a la odisea de ver niños y niñas asistir a establecimientos educativos abandonados y que los mantenemos a diario los docentes y los padres y madres de los y las estudiantes.
Podemos contar como el IPEM 332 se encuentra hace años con tachos debajo de las goteras debido a que los gobiernos luego de inaugurar el colegio sin terminar, desaparecieran por completo. A metros tenemos el colegio primario Dr. Cosme Argerich donde podemos observar a simple vista la falta de mantención estructural: enchufes destruidos sin si quiera saber el estado del cableado eléctrico (algo sumamente peligroso para todos los y las que integran este establecimiento), paredes perimetrales algunas a punto de caerse.
Cabe destacar la falta de derechos no solo de las y los estudiantes, sino también de los y las maestras y del servicio de limpieza que cobran salarios de miseria y ni siquiera están registrados como deberían.
A otros pocos metros también podemos encontrar el Jardín de Infantes, al que lejos de cumplir una mantención anual, se encuentra venido abajo.
Qué pasaría si en vez de llamar a audiencias "virtuales" para la construcción de torres dónde solo pueden acceder empresarios y políticos con sus familias para vivir, exigiéramos una audiencia pública al gobierno de la provincia para relevar el estado de los establecimientos educativos de toda Punilla para garantizarles a nuestros hijos e hijas una educación de calidad ligada a mejoras de salarios para los y las docentes y el acceso a computadoras para achicar la brecha digital.
Van pasando los políticos y la precarización va avanzando. Tenemos que organizarnos en cada uno de los colegios junto a los docentes y toda la comunidad educativa, cambiar la realidad desde abajo depende de nosotros y nosotras. No podemos permitir que nuestros hijos e hijas en las escuelas corran riesgos a falta de políticas sumamente necesarias para la población. |