Este jueves 16 la Interpol, Policía Internacional, emitió una ficha roja para colaborar en la búsqueda y localización en casi 200 países del capo Joaquín Gúzman Loera, líder del cártel Sinaloa, que se escapó el pasado domingo del Penal de Máxima
Seguridad del Altiplano.
Según La Jornada el gobierno desplegó más de 10 Policías Federales (PF), asignados para la captura de El Chapo. Esta cifra es el 27.5% del total de integrantes de la PF. Este operativo es “histórico” por la cantidad de despliegue militar y de inteligencia.
Por su lado Jack Riley, director de la Administración para el Control de Droga (DEA) en los Estados Unidos confirmó que su gobierno colabora con las autoridades mexicanas las 24 horas del día. Incluso en una entrevista para CNN detalló que el gobierno de los Estados Unidos y entre el gobierno de México “Hay cooperación y habrá cooperación. Así fue como lo agarramos la primera vez, creo que esto tendrá un final similar”.
Mientras esto sucede los cables filtrados por el caso de #HackingTeam evidenció que el gobierno de Peña Nieto fue el que más dinero gastó por servicios de espionaje a población civil, activistas, luchadores sociales y periodistas con el objetivo de controlar y disciplinar a la población. El gobierno mexicano contrató a la empresa Hacking Team y ella a su vez vendió su software de espionaje al FBI y a la inteligencia rusa.
Miles de policías federales y militares en las calles, espionaje, participación de la DEA y FBI en el país es un primer saldo de la búsqueda de El Chapo.
Sin duda, esto tendrá consecuencias negativas para los trabajadores y los sectores populares pues plantea el escenario de un probable reanimamiento de la “guerra contra el narco” y un salto en la injerencia imperialista en la región. Esto en el marco de la subasta de los hidrocarburos a los capitales privados, y del ataque contra las condiciones laborales y contra la calidad de la educación pública desplegado con la reforma educativa, cuya aplicación enfrenta en las calles el magisterio democrático.
Al fenómeno reaccionario del narcotráfico, creado por el insaciable capitalismo decadente, el gobierno mexicano responde con el aumento de la militarización del país que ha tenido consecuencias terribles: más de 160 mil muertos, 25 mil desaparecidos y más de 1 millón de desplazados.
Con información de La Jornada, El Universal y CNN |