En Mar del Plata crece el descontento entre las y los trabajadores de la fábrica Havanna. No sólo contra la empresa que no respeta los acuerdos paritarios firmados y ofrece un nuevo aumento por debajo de la inflación, sino también contra la conducción del gremio de pasteleros, en manos de Vaquero, que mandó urnas con la policía para hacer votar un acuerdo paritario rechazado con un paro espontáneo por la mayoría de las y los trabajadores.
Ya son una postal de Mar del Plata las movilizaciones de trabajadores hacia las sedes de los sindicatos para exigir que defiendan sus derechos frente a las patronales, como también los procesos de “autoconvocados” frente a la ausencia de medidas por parte de los gremios mientras aumentan los despidos y los salarios pierden con la inflación. En marzo fueron las envasadoras de Apolo Fish que sin el acompañamiento del SOIP acamparon frente a la puerta del frigorífico en el puerto de Mar del Plata contra los despidos. En abril comenzó la lucha de los autoconvocados de la salud por licencias, aumento de salarios, insumos, el pase a planta permanente de todos los trabajadores precarios y contra el pluriempleo, luego de más de un año de ponerle el cuerpo a la pandemia. También trabajadores auxiliares de educación se movilizaron a la sede de ATE para exigir una asamblea.
Ahora es el turno de las y los trabajadores pasteleros de la fábrica de alfajores Havanna. Desde hace semanas movilizan a la sede gremial, ubicada en España 1555, para exigir que el gremio conducido por Vaquero se ponga al frente de reclamar que la patronal cumpla con lo firmado en la última paritaria, en donde se acordó una cláusula de revisión por inflación, y que el aumento salarial de este año supere la inflación. También las mujeres pasteleras reclaman cobrar lo mismo que sus compañeros varones por la misma tarea. Ellas son discriminadas por ser mujeres cobrando un sueldo 20% inferior al de sus compañeros varones y es algo que figura así en el convenio, según denuncian las trabajadoras.
En una nueva jornada de movilización a la sede gremial, la Izquierda Diario dialogó con las y los trabajadores.
“Hoy estamos acá reunidos todos los trabajadores porque el jueves pasado sucedió algo sin precedentes. Tuvimos que parar la planta los trabajadores de forma espontánea porque el sindicato mandó urnas para votar una propuesta que nosotros no avalamos. Paramos la fábrica llamando al sindicato que venga al diálogo porque queríamos que nos expliquen que estaba pasando. No sólo nos dijeron que no iban a venir sino que mandaron las urnas con la policía. La patronal bajo a apretar a la gente para que volviéramos a nuestros puestos de trabajo pero no lo hicimos”, afirmó uno de los trabajadores presentes en la movilización.
En un contexto en que las grandes empresas son las ganadoras de la pandemia, es genuino el descontento de las y los trabajadores de la fábrica Havanna. Es que a pesar de que la empresa no paró un sólo día por haber sido declarados como actividad esencial, quieren aprovechar la pandemia para aumentar sus ganancias metiéndole la mano al bolsillo del trabajador. La conducción gremial, en ese marco se puso la camiseta de la empresa y abandona a su suerte el reclamo de las y los trabajadores. Hasta la fecha tampoco el gobierno nacional, a través del Ministerio de Trabajo, o Municipal se ha pronunciado sobre el incumplimiento de la paritaria firmada en la cartera laboral. En cambio, han enviado patrulleros a la empresa para amedrentar el paro de las y los trabajadores.
“Entendemos que estamos en un contexto de pandemia y en un momento complicado en cuanto a lo económico y más todavía para los trabajadores. Pero somos conscientes de lo que trabajamos, de los millones de dólares que salen en mercadería. Entonces nosotros somos los primeros en ser conscientes de la plata que maneja la empresa como para que ellos vengan y nos digan que no pueden darnos el aumento y que ni siquiera puedan respetar lo firmado en la paritaria pasada por la empresa y el sindicato. Nosotros nos vamos a seguir moviendo y buscando el diálogo pero no nos vamos a dejar pisar, avasallar ni violentar porque nosotros conocemos bien nuestros derechos y vamos a ir al frente por ellos”.
Consultado sobre el accionar de la conducción del gremio de pasteleros, afirmaron: “yo creo que el mensaje del sindicato es muy claro, acá se rompió el diálogo. Acá el sindicato dice: nosotros vamos a hacer lo que se nos canta sin consultar a ustedes porque ustedes no son nadie, ustedes no tienen voz ni voto acá. No los representamos a ustedes, representamos a Havanna y vamos a hacer lo que Havanna quiera. Ese fue el mensaje del sindicato. Havanna quería que se vote y se votó, como quería Havanna, no como quería la gente. Después de la jornada laboral vinimos al sindicato y nos recibieron con doce guardaespaldas. El sindicato se está parando de manos y dice -vamos a pelear, hablar no quiero-. Por eso estamos acá, porque no tenemos herramientas ni nadie que nos represente. El sindicato está creado para defender al trabajador no para defender los intereses de la empresa”.
Este es el rol jugado por todos los sindicatos en estos dos años de pandemia y por “garantizar la paz social” han sido premiados en la integración de sus referentes en las listas del Frente de Todos o Juntos. Tal es el caso del Secretario General de la CGT local, Miguel Guglielmotti, que se postula como precandidato a concejal en las listas del Frente de Todos, mientras que el oficialismo local postula a Mercedes Morro del gremio gastronómico.
En cada reclamo de las y los trabajadores, las conducciones gremiales han estado ausentes o jugando para el equipo de la empresa, porque no se puede atender a los dos lados del mostrador y eso es lo que se ve en cada lucha. Sin embargo, crece en cada pelea de autoconvocados, en cada asamblea impuesta desde abajo, en cada movilización y en cada paro espontáneo, la organización desde las bases. La necesidad de recuperar las comisiones internas, los cuerpos de delegados y los sindicatos para que sean herramientas de lucha en defensa de las y los trabajadores. Desde abajo existe un sindicalismo combativo y democrático, un sindicalismo de izquierda que en estas elecciones es parte de las listas del Frente de Izquierda en todo el país, como los trabajadores de las empresas recuperadas Fasinpat (ex Zanon) y Madigraf, trabajadores del subte como Claudio Dellecarbonara y en Mar del Plata, trabajadoras de la salud, docentes y auxiliares de escuela, trabajadores precarios de Pedidos Ya o Alexis Cejas, despedido de Havanna en lucha por su reinstalación.
Consultados sobre la continuidad de la pelea de las y los trabajadores de Havanna, dijeron: “nosotros vamos a seguir con la lucha. Esperamos que el sindicato y la empresa escuchen y decirle a todos los trabajadores que se sumen porque el reclamo y el sueldo es de todos”.