Los diputados del PTS en el Frente de Izquierda rechazan esos sueldos: cobran lo mismo que un docente o un trabajador calificado, y el resto lo ponen al servicio de las luchas populares.
Nicolás del Caño presentó en el Congreso un proyecto de ley para que todo legislador y todo funcionario no pueda cobrar mensualmente más de lo que gana un/a docente. Lo mismo hicieron Christian Castillo en la legislatura bonaerense y Raúl Godoy en la de Neuquén, ambos durante las huelgas docentes. La senadora Noelia Barbeito se opuso al dietazo de los politicos tradicionales en Mendoza.
Al mismo tiempo peleamos para que todo trabajador gane un salario igual al valor de la canasta familiar.
Retomamos así las mejores tradiciones de los socialistas revolucionarios, y planteamos la revocabilidad de los funcionarios por parte de los electores y la eliminación de todos los privilegios de la función política.
$150.000 mensuales maneja un diputado o senador nacional. Son 80.000 pesos entre dieta, canje de pasajes, gastos de representación y desarraigo. $60.000 para nombrar personal.
$70.000 mil sin contar adicionales cobra un ministro de la Nación.
$16.000.000 por legislador asigna la Legislatura Bonaerense, donde la dieta de cada miembro es de $40.000.
$10.500 pesos cobran mensualmente Nicolás del Caño y Myriam Bregman.
600.000 pesos donó Christian Castillo como diputado a distintos conflictos y fondos de lucha.
$5.500 cobra la mitad de la clase trabajadora.
Por eso planteamos:
Que todo legislador, funcionario estatal o juez gane lo mismo que un obrero especializado o un maestro. Revocabilidad de todos los mandatos por los propios electores. Abolición del Senado y de la institución presidencial con poderes de monarca. Por una cámara única, con miembros elegidos utilizando el conjunto del país como distrito único.
Que se ponga fin a los privilegios de los jueces, como la inmovilidad en sus cargos y las exenciones impositivas. Que cesen en sus cargos los jueces que juraron por el estatuto de la dictadura. No al Consejo de la magistratura y al actual método de designación. Que los jueces sean elegidos por el voto popular. Con juicios cuyo veredicto sea dictado por jurados populares. |