A mediados de junio un grupo de vecinos autoorganizados decidieron tomar varias muestras de agua proveniente de los pozos de sus casas y las enviaron al laboratorio de la Facultad de Agronomía de la UBA. El resultado fue positivo en Glifosato y AMPA (aminofosfonato ácido aminometilfosfónico), uno de los principales productos de degradación del herbicida.
Estás sustancias en el organismo humano generan desde problemas dermatológicos, respiratorios o intestinales, hasta cáncer y malformaciones.
En agosto los vecinos comenzaron a realizar un sondeo de salud en el barrio para ver si las enfermedades presentes están en relación con los efectos que producen la exposición a los agrotóxicos.
Los vecinos hacen responsables a los productores agropecuarios, quienes fumigan a 30 metros del barrio, cuando la ley plantea que tiene que ser como mínimo a 1000. La jueza a cargo y el municipio no hicieron nada para modificar la situación y, peor aún, ante el reclamo de los vecinos y una cita con el intendente de Juntos, Sebastián Abella, los vecinos recibieron una taza. Les tomaron el pelo.
A pesar del lavado de manos de los gobernantes y políticos tradicionales de la localidad, la organización vecinal tuvo el apoyo de muchas organizaciones socioambientales de la zona, que apoyaron y guiaron en la lucha por el derecho a habitar un medioambiente libre de contaminación. Ellos son vecinos de Pergamino y Lobos, “Exaltación Salud”, científicos y médicos que están comprometidos con el tema.
El 19 de septiembre se realizará un festival en el barrio junto con otras organizaciones de la zona: Exaltación salud, ASAC, Vecinas por Laguna de San Jacinto y Vecinos de ruta 4 y 6 unidos.
Desde La Izquierda Diario y del PTS-Frente De Izquierda nos haremos presentes.
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