La docente denunció en la justicia que la despidieron de forma arbitraria, por su militancia feminista, de un colegio secundario que depende del Obispado local.
El causa está actualmente a cargo de la justicia laboral, en este marco la escuela aceptó que la causa de la cesantía se debió a que vieron a Aldana Cuello participar en una marcha en defensa de los derechos LGBTTIQ+.
La representante legal del colegio además refirió que la docente cantaba consignas contra la Iglesia Católica. Cuello, en diálogo con Página12 dijo que: "Es un despido discriminatorio. Es persecución ideológica porque no se debió a mi enseñanza en las aulas sino a mi militancia fuera de ellas".
El juicio se encuentra a la espera de la sentencia por parte del Juzgado del Trabajo y de Conciliación N° 3, de la ciudad de La Rioja.
Al momento de su cesantía daba clases en el nivel medio como profesora de Filosofía. Si bien el colegio religioso admitió que no existe "justa causa" sí existe una justificación para despedirla ya que la acusan de cantar "Iglesia, basura, vos sos la dictadura".
El argumento se basa en la declaración de una testigo que dice haber visto a la docente durante la marcha en una calle que no se corresponde con el recorrido que tuvo la manifestación. De hecho el despido se produjo varios meses después de esa movilización.
Es importante señalar que la docente era muy reconocida en la institución ya que uno de sus alumnos obtuvo el primer puesto en la Olimpíada Nacional de Filosofía en el Eje Ético y viajó además en representación de la Argentina a Montenegro, es Yugoslavia.
Uno de los argumentos esgrimidos por la representante legal del colegio fue que “los insultos efectuados por la trabajadora en plena vía pública y frente a un gran número de personas, a nuestra máxima autoridad y a la Iglesia en general es una conducta jurídicamente reprochable al contravenir el deber genérico de todo buen trabajador (artículos 62, 63 y 84 de la LCT)”.
Ambas partes concurrieron previamente a una mediación en la que no tuvieron acuerdo. Si bien el colegio depositó una suma en concepto de indemnización la docente la rechazó e inició acciones legales en contra de esa institución religiosa por considerar que su despido se debió a una causa de discriminación.
Más allá de la sentencia que se dará a conocer en los próximos días, hay que tener en cuenta el marco en el que se da este despido, es decir una provincia en donde la injerencia de la Iglesia Católica es notoria.
Por ejemplo pese a existir la ley para la Interrupción Voluntaria del Embarazo, en La Rioja la mayoría de las médicas y médicos, tanto de instituciones públicas como privadas, se han declarado objetores de conciencia.
Este caso no se trata solo de un tema laboral por despido, es una señal, un mensaje aleccionador que intenta desalentar no solo la organización sino la participación de las personas que siguen en las calles movilizadas por los derechos que aún están pendientes.
Ante esto cada vez resulta más urgente que el Estado y las Iglesias sean defintivamente asunto separado. |