El plenario de funcionarios, sindicalistas y empresarios comenzará el próximo martes. Sin embargo, se espera que el Presidente anuncie antes un aumento del 10%, que lo llevaría a 32 mil pesos. No llega ni a la mitad de la canasta de pobreza.
En medio de la crisis política, el Gobierno intenta avanzar con algunas de las medidas que discutió apresuradamente la noche de la derrota. Un “operativo alivio-que-no-es-tanto” para no perder más votos en noviembre.
Por eso, el Ministro de Trabajo Claudio Moroni, hasta ahora convencido de que estaba haciendo todo de mil maravillas, decidió adelantar la reunión del Consejo del Salario.
La última había sido una burla: el 27 de abril, con la inflación ya acelerada, la UIA, la Sociedad Rural, los funcionarios del gobierno de Alberto y Cristina, sus sindicalistas de la CGT y la CTA-T, votaron un Salario Mínimo Vital y Móvil que recién en febrero del año que viene llegaría a 29 mil pesos. Una miseria que significa el 10% de lo que ganan quienes lo decidieron.
Con ese dinero tienen que vivir más de 700 mil trabajadores bajo convenio, pero también se toma como base de cálculo para algunos sectores de docentes y jubilados, además de ser una medida clave para más de 800 mil trabajadores y trabajadoras cooperativistas que cobran un “salario social” que es la mitad del SMVM: 13, 14 mil pesos, y así hasta llegar a 15 mil. Un cuarto de la línea de pobreza.
Ante el golpe de las urnas, el malestar popular, sobre todo de los sectores más empobrecidos, el Gobierno intenta tomar algunas medidas tardías y totalmente insuficientes.
El Ministerio de Trabajo confirmó el adelantamiento para una nueva sesión plenaria y virtual el martes próximo, a las 16:30. Recordemos que Moroni había convocado a los sectores a deliberar el 30 de septiembre, pero el Gobierno nacional decidió adelantar el debate, que se realizará en dos sesiones el martes próximo y de manera virtual, según confirmaron a Télam los voceros laborales.
¿De cuánto sería el salariazo?
Según trascendió en varios medios “lo más probable es que se consensue un incremento adicional del 10%, lo que llevaría el piso salarial actual de $ 29.160 a $ 32.076, posiblemente desde el 1 de octubre” (El Cronista).
La cifra es una nueva burla. Ayer el mismo Indec informó que una familia de cuatro integrantes requirió $ 29.213 para no ser indigente en agosto. Que un hogar compuesto por dos adultos y dos menores necesitó $ 68.359 para superar la línea de pobreza. O sea que quienes reciban el nuevo beneficio, no llegarán a cubrir ni la mitad de esa canasta. Y quienes cobren el Potenciar Trabajo un cuarto. Brutal.
La Junta Interna de Ate Indec estima una canasta de consumos mínimos que alcanzó los $ 106.361 en julio.
No es “la vida que queremos”. |