La casta política de Chubut cada vez más lejos de los sueldos de las familias trabajadoras, quienes hacen funcionar a la provincia todos los días. “Que se terminen estos privilegios políticos que son tan indignantes” denunció Martín Saez candidato a Senador Nacional por el FIT-U al enterarse de este dietazo secreto de los legisladores provinciales.
En estos días, un nuevo escándalo saltó a la luz en la provincia. Mientras el gobierno de Mariano Arcioni se niega a discutir paritarias con las y los trabajadores estatales de la provincia que tienen sus salarios congelados desde enero del 2020, los legisladores de todos los bloques se autovotaron la suba de las dietas legislativas en un 30% en tres cuotas, en septiembre, octubre y noviembre. Una verdadera provocación de esta casta política que, más allá de la campaña electoral, está unida en profundizar el ajuste, el pago de la deuda, la megaminería y sostener sus privilegios.
“Es una desigualdad enorme e indignante hay un doble discurso y se sostienen privilegios de dietas que son insostenibles frente a una situación de empobrecimiento y ajuste sobre las y los trabajadores” deslizó el docente de Trelew y Gaiman, Martín Saez.
Los diputados de Chubut se aumentaron "de manera secreta" las dietas hace un mes atrás y el incremento alcanzará también a los trabajadores legislativos. Antes que se hicieran las ofertas a los demás estatales por parte del Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo emitió una resolución auto otorgándose un incremento del 30% en cuotas que se pagarán durante los meses de septiembre, octubre y noviembre. El hecho está generando una polémica. Es lógico: en medio de la crisis social, que se suban las dietas en secreto, es un escándalo.
A través de la Resolución de Presidencia Número 261/21, fechada el pasado 25 de agosto, el conjunto de la Cámara de Diputados de Chubut se dio un aumento de salarios mientras el resto de los trabajadores estatales ni siquiera habían sido convocados a las negociaciones que por ahora se muestran como fracasadas.
El aumento que involucra a los empleados legislativos termina impactando de manera de directa por el enganche a los legisladores y el personal político de todas las bancadas.
Como señalamos el gobierno de Mariano Arcioni formuló una propuesta (con rechazo de la mayoría de los gremios) para terminar de abonar el 30 por ciento en abril del año próximo.
En medio de la discusión y de medidas de lucha de las y los trabajadores por un bono de fin de año, para que se reabran las paritarias congeladas desde 2019 y así compensar la caída del salario frente a la inflación, los legisladores se aumentaron en secreto un 30%.
Es que la maniobra para garantizarse cada vez más privilegios por parte de los “representantes del pueblo” en la legislatura, no puede ser maquillada con ningún tipo de relato.
Acá no hay eufemismo, ni metáfora, ni artilugio discursivo que valga. “Sinceramiento” podría llamarse quizás, si la decisión de aumentarse de tal manera las dietas es interpretada como una admisión de la única intención que parece mover a esta casta de funcionarios: enriquecerse con la función pública y hacer crecer día a día sus ya abultados privilegios.
En este punto no hay grises entre las distintas fuerzas a ambos lados de “la grieta”. El Frente de Izquierda es la única fuerza que plantea que el salario de un parlamentario o cualquier funcionario sea equivalente al de un trabajador promedio, ya sea por ejemplo una maestra o una enfermera.
Además de señalar el enfático rechazo desde el PTS y el Frente de Izquierda Unidad a estos incrementos escandalosos, Martín Saez planteó que estos aumentos de la casta política tienen que ser derogados. Además, planteó que el PTS-FITu, propone la igualación de las dietas con el sueldo de una maestra.
“Desde el primer día que llegamos al Congreso con mi compañero Nicolás del Caño presentamos un proyecto para que todos los funcionarios cobren el equivalente a un sueldo docente. Eso hacen los diputados del PTS-FITU, y además destinamos el excedente al apoyo a las luchas de los trabajadores y causas populares”.
Como se ve, el sostenimiento de los privilegios de casta es política del Estado que trasciende los gobiernos de turno y se sostiene.
Por último, destacó que "en estos asuntos no hay grieta entre los partidos mayoritarios, que están de acuerdo en conservar los privilegios de una casta política que se dedica a gestionar los intereses de los grandes capitalistas”. |