Se cumplen ya dos años de la rebelión de octubre, y las demandas contra el Chile de los 30 años aún están lejos de cumplirse. La herencia de la dictadura aún pervive en el trabajo, la salud, la educación, la vivienda, las pensiones, los recursos naturales, y un largo etc., donde los viejos poderes de los 30 años hacen lo posible por desviar y aplacar las razones por las que salimos a las calles ese 18 de octubre.
Ese mismo estallido que tuvo como protagonista a sectores de la clase trabajadora, de la juventud que saltó el torniquete, de las mujeres que en noviembre repletaron las calles, movimiento de masas que no se veía desde las luchas por el fin de la dictadura, toda una rebelión popular que hoy se transa en los pasillos de la Convención. Pero que creó a su vez grandes ilusiones en muchos de esos mismos sectores que salieron a las calles en octubre, pero que cada vez convence menos por sus claras muestras de no resolver siquiera las cosas mínimas que tenía planteadas, como la libertad de lxs presos políticos u hoy mismo con la desmilitarización de la Araucanía. Y qué decir de las demandas del estallido, a las cuales todavía no entran a discutir, pero que ya advierte tras la recomposición de la derecha y de la vieja concertación, gracias a Apruebo Dignidad (PC-FA), que difícilmente podría llevarlas a cabo (y está por verse), como ya lo demostró la mera votación del reglamento de la Convención.
Pero no todo es negativo. Estos dos años han mostrado una fuerte rearme en organización de nuevos sectores, que salen a pelear por sus demandas. Como las huelgas y paros de profesores que vimos solo un mes antes de la rebelión y hoy mismo contra el veto de Piñera contra la titularidad docente. O las y los trabajadores de la salud, que durante la rebelión y la pandemia se pusieron en primera línea tanto de la defensa de los heridos por la policía, como luego durante la pandemia, y que continúan peleando hoy por las demandas de la salud, como hemos cubierto especialmente de les funcionaries del Barros Luco, del Sótero del Río, y de distintos CESFAM. O como las trabajadoras del aseo del hospital regional de Antofagasta que le doblaron la mano a unos empresarios acostumbrados a la precariedad. Y así diversas luchas de trabajadores de la minería, los portuarios, o de servicios, en las cuales La Izquierda Diario ha estado presente cubriendo y mostrando lo que los grandes medios no quieren que veas.
Un diario para tus luchas
Es por esto que renovamos nuestra página web, para poder alcanzar mejor todas estas luchas que se vienen dando por abajo, para llegar a nuevos sectores que se vienen movilizando y cobrándoselas contra el Chile de los 30 años.
Ampliamos nuestras diversas secciones para recibir de mejor manera tus denuncias y luchas en lugares de trabajo, de estudio, o donde vivas. Queremos ampliar tu voz en nuestras páginas para mostrar que no estás sola/o, y que la unidad de las luchas es vital para una mejor organización.
También en esta renovación facilitamos la interacción de la web con nuestras redes sociales y con la multimedia, punto clave para acercar y dar a conocer de mejor manera tus denuncias; importante también, porque hoy las tecnologías permiten que con apenas un celular puedas no solo tener la información y el contenido en tus manos, sino que a su vez puedas tú misma/o ser un corresponsal de tus batallas, y a través no solo de medios escritos, sino a través de la imagen, como el video o la foto, las cuales queremos amplificar con más fuerza.
Un diario, una fuerza militante
Desde 2015 La Izquierda Diario se abrió paso en el mundo del periodismo, pero fue desde la rebelión que se ganó el reconocimiento de amigos, adversarios y enemigos. Somos un medio de comunicación con una clara identidad política, que expresa las ideas del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR) y que busca el intercambio y el debate con otras expresiones políticas. Una fuerza que fusiona a trabajadores, jóvenes, mujeres e intelectuales; de periodistas y referentes políticos como Lester Calderón, actual candidato a diputado por Antofagasta, o como Dauno Tótoro, querellado por el mismo gobierno de Piñera durante la rebelión por decir lo que gritábamos en las calles #FUERAPIÑERA; y con una red de corresponsales, militantes, colaboradores y simpatizantes que son protagonistas de múltiples procesos de lucha y organización por abajo.
En estos años hemos buscado revolucionar el periodismo de izquierda, pero siguiendo una de las mejores tradiciones del marxismo: que nuestro medio, como decía el revolucionario ruso Lenin, sea un “organizador colectivo”. Un medio que sea capaz de organizar la fuerza de decenas de miles para llegar a millones; para difundir masivamente las ideas socialistas; para impactar en la realidad con el poder de miles de voces sumadas que diseminen la misma idea, propuesta o denuncia de manera unificada; para quebrar el silencio que imponen los grandes medios sobre la realidad y los intereses de las mayorías trabajadoras; para que las conclusiones de cada pelea no se pierdan, sino que se transformen en enseñanzas para las nuevas generaciones que se lanzan a dar pelea.
Somos un medio para la acción y la transformación revolucionaria de la realidad.
Este 18 de octubre es un día importante. Porque queremos acabar con la herencia de la dictadura y que se cumplan las demandas de la rebelión. La Izquierda Diario, con todas estas novedades y propuestas que te contamos, estará allí para mostrarlo. |