Carolina llega a la entrevista luego de participar en una debate radial con candidatos jóvenes de todos los partidos. Acostumbrada a andar a las corridas, tratando de cursar y trabajar para pagar el alquiler los días que viaja a Mendoza desde Gral Alvear, llega y comienza a contar: "a los estudiantes nos cuesta mucho el día a día, pero a los que venimos a estudiar desde los departamentos mas alejados, es un doble desafío poder sostener un alquiler. La pandemia ha sido muy difícil y muchos pibes han tenido que abandonar sus carreras".
Las listas del Frente de Izquierda en toda la provincia, encabezadas por Lautaro Jimenez y Noelia Barbeito, están llenas de trabajadores y trabajadoras como Edgardo Videla, Ana Maya y trabajadoras de La Terre, y de jóvenes como Carolina que en toda la provincia son parte de las luchas de la juventud contra el trabajo precario, el acceso a la educación y los bienes comunes.
Carolina tiene 20 años, estudia Comunicación Social en la UNCuyo y para bancarse la carrera trabaja de niñera algunos días de la semana. "Para los que venimos de familias trabajadoras, nuestros viejos nos ayudan en la medida de lo posible pero no pueden bancar otra casa para que vengamos a estudiar", cuenta.
"Se sabe que hay desempleo en la juventud, que hay precariedad en los trabajos, pero son voces que están silenciadas. Las silencian los grandes medios y los partidos del régimen, nosotros queremos pelear por todo eso y que la juventud pueda estudiar e independizarse y trabajar con derechos", asegura Caro hablando de su experiencia pero también la de miles de mendocinos y mendocinas que muchas veces tienen que elegir entre estudiar o trabajar para ayudar a sus familias.
Ella es candidata a diputada provincial por el Frente de Izquierda en el sur mendocino y es la candidata más joven en estas elecciones. Pero su experiencia de lucha y organización se remonta aún mucho más atrás en el tiempo, cuando en 2007, miles de mendocinos y mendocinas conquistaron en las calles la ley 7722 que protege el agua de la megaminería contaminante.
"En Gral Alvear es muy característica la defensa del agua, ahí se comenzó a gestar la 7722 en 2007. Me acuerdo que mi familia nos llevaba a todos a los cortes de ruta contra la megaminería. Fue una tradición que se mantuvo en la familia, porque mi papá participa de la Asamblea por el Agua en Alvear", relata Caro sobre cómo comenzó a interesarse por la política. Luego, ya en el colegio secundario, comenzó a marchar con sus amigas por Ni Una Menos y en 2019 fue parte de la conformación de Jóvenes por el Ambiente de General Alvear, una agrupación que se puso a la cabeza de la lucha por la defensa de la 7722 y contra el fracking en el departamento.
Según cuenta, esas dos luchas de las que participaba, por los derechos de las mujeres y por la defensa del ambiente, comenzaron a tener un punto en común a medida que se interesó por las ideas de izquierda: "comencé a ver como no solo nos oprimía el machismo sino que había una cuestión de clase de fondo que condicionaba las situaciones de explotación que nos llenan de bronca y que queremos cambiar. Algo similar sucedió con la lucha por el agua, podemos frenar la megaminería en Mendoza e incluso frenar el avance del fracking, pero a la vez hay una crisis climática a nivel global ocasionada por las principales empresas capitalistas. Por eso organizarme con ideas de izquierda, internacionalistas, revolucionarias, se volvió fundamental para poder conquistarlo todo". |