En Chile y el conjunto de América Latina la luchas por los derechos sexuales y reproductivos, en conjunto por la despenalización y legalización del aborto ya lleva varios años, de la mano con el Movimiento de mujeres. La marea verde en Argentina fue reconocida internacionalmente, por su masividad y fuerza a la hora de pelear por la interrupción del embarazo y el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo.
En Chile, son miles de mujeres, quienes desde el surgimiento del movimiento de mujeres desde el año 2016, las que han exigido aborto legal o sin causales para el conjunto de cuerpos gestantes. Enfrentando con esto a los sectores conservadores de la Derecha y la Iglesia Católica principalmente.
La exigencia del aborto legal, es para acabar con el aborto clandestino, ya que, no es que no se hagan abortos en Chile, sino que estos se hacen de forma insegura, sin condiciones mínimas de higiene, salubridad y siendo perseguido por el Estado canalizándolo.
Por eso, es que este apoyo masivo a la iniciativa presentada por la Asamblea permanente por la legalización del aborto, no es sorpresa, sino que viene de una subjetividad de años de exigir este derecho, el cual viene siendo una bandera de lucha del movimiento de mujeres tanto en Chile como a nivel internacional.
Si bien es progresivo que pueda siquiera discutirse en la Convención Constitucional, nada está ganado. De hecho todo lo contrario, la iniciativa se ganó el “derecho” a ser discutida, pero tendrá que ser defendida en las calles y con movilizaciones tanto del conjunto del movimiento de mujeres como también en alianza y coordinación con otros sectores de la clase trabajadora y los sectores populares.
Es fundamental que quienes dirigen los organismos del movimiento de mujeres como la Coordinadora 8M, que además se encuentran representadas en la actual Convención Constitucional con Alondra Carrillo del Distrito 12, no solo se queden a la espera de la discusión entre las 4 paredes de la convención, sino que, llamen a una movilización activa y unitaria en coordinación con otros sectores para la conquista del derecho al aborto para que sea legal, seguro en los hospitales y gratuito para que no solo sean las mujeres ricas quienes puedan abortar, mientras las pobres sigan arriesgando su salud e integridad en abortos clandestinos. |