Este jueves, la comisión de Sistema Político de la Convención Constitucional aprobó, en general, la norma que declara a Chile como un Estado Plurinacional e Intercultural.
La iniciativa, patrocinada por 16 constituyentes, indica que los pueblos indígenas “son titulares del derecho de libre determinación, así como de los demás derechos colectivos reconocidos y garantizados en el marco de esta Constitución y en el Sistema Internacional de los Derechos Humanos y de los Pueblos Indígenas”.
Al día siguiente la presidenta de la Convención Constitucional, María Elisa Quinteros, recibió este viernes a representantes de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), liderados por Juan Sutil. Tras cerca de una hora de reunión, este último entregó detalles sobre el encuentro. Según lo declarado a Emol Sutil realizó la siguiente recomendación: "le hicimos ver la preocupación por algunas situaciones que hoy día vemos respecto a lo que está aconteciendo en la Convención, situaciones que muchas veces nos parecen inentendibles, como rechazar el emprendimiento, el desarrollo, la libertad de innovar, la libertad de emprender, la libertad de hacer empresa, de la retribución justa, como ocurrió en una de las comisiones".
¿Plurinacionalidad y libertad de empresa en el Wallmapu?
Juan Sutil en nombre de los grandes capitalistas rayó la cancha en favor de sus intereses planteando que Chile puede tener una Constitución que declare la "plurinacionalidad" pero que esto no puede interferir con las concesiones que realiza el Estado a privados. Es decir que el principio de plurinacionalidad y derechos indígenas coexista con el principio de propiedad privada y el modelo de concesiones.
Cualquier “trastorno” de los privilegios de los capitalistas y latifundistas tienen en la gestión de los bosques y las tierras será resistido legalmente pero también físicamente. Ni en la comisión de la Convención ni en la cita entre Quinteros y Sutil se habló de todos los asesinados mapuche por la represión del Estado Chileno y los equipos armados de los latifundistas y forestales. La cuestión es si los asesinatos de militantes y activistas mapuche del último tiempo son meros accidentes o expresión de un antagonismo estructural en La Araucanía.
No es posible conceder el derecho a la autodeterminación si se mantiene el modelo capitalista en el territorio del Wallmapu. Como sostienen todas las comunidades no existe pueblo nación sin territorio y actualmente el territorio mapuche se encuentra en manos de empresarios que se resistirán por todos los medios a perder su fuente de ganancias.
Actualmente la región de la Araucanía (nombre que los chilenos le dieron a una porción del Wallmapu histórico) se encuentra en Estado de Excepción constitucional que permite a las Fuerzas Armadas el control del tránsito y circulación. Han ocurrido varios asesinatos y los partidos políticos insisten en aprobar una y otra vez la extensión de esta violenta medida. Yordan Llempi Machacan fue asesinado en noviembre en su propia comunidad por personal militar y nadie a pagado. Es completamente incoherente lo que se declara en favor del pueblo mapuche y lo que se ejerce en la realidad.
Sólo una alianza entre el pueblo mapuche y el pueblo trabajador chileno en la región y a nivel nacional podrá permitir el derecho a la auto determinación, porque este derecho pasa por la restitución de las tierras usurpadas. Es urgente movilizarse para echar abajo el Estado de excepción, desmilitarizar el Wallmapu y liberar a los presos políticos mapuche. Por el momento no hay garantía real para la palabra "plurinacionalidad" en el territorio del Wallmapu, más bien, una palabra bonita que no se hace cargo de la violencia y el despojo. El derecho a la auto determinación sólo podrá conquistarse con la completa expropiación de los grandes negocios forestales y agrícolas que se apropiaron del territorio mapuche. |