El 32% de los incidentes contra la libertad de expresión y el derecho a la información de los periodistas en Catalunya son causados por las fuerzas policiales. Es decir, más de tres de cada diez atentados contra el derecho de prensa vienen dados por Mossos d’Esquadra, Policía Nacional u otros cuerpos policiales de cariz municipal o autonómico.
Así lo demuestra el informe ’Policies contra Periodistes. Agresions, entrebancs i sancions’, elaborado por la periodista Gemma Garcia Fàbregas para Mèdia.cat.
Para no alejarnos mucho, solo durante las protestas por el encarcelamiento de Pablo Hasél de ahora hace un año, y que fueron fuertemente reprimidas, dejaron un total de 16 periodistas heridos entre cargas de la Brimo de los Mossos d’Esquadra y la UIP de la Policía Nacional. Además, otros 12 periodistas fueron agraviados de alguna forma por la policía, impidiendo informar de lo que estaba sucediendo.
También en octubre de 2020 hubo un aumento exponencial de casos de represión al coincidir el tercer aniversario del uno de octubre de 2017 y un gran número de desahucios efectuados con una carga importante de violencia policial. Hasta 9 periodistas sufrieron agresiones policiales.
Ambos años recogen que un 25% de los incidentes totales sufridos por comunicadores fueron protagonizados por agentes policiales. En 2019, a pesar de que el número de incidentes es más elevado con un 29,5%, el que se dispara es el número de periodistas que sufrieron de alguna forma violencia policial, con hasta 87 casos teniendo en cuenta que el mes de octubre fueron las protestas por la sentencia del Tribunal Supremo.
Por otro lado, el trabajo hace referencia también al incremento de las sanciones impuestas a periodistas a través de la Ley Orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, la conocida como ley mordaza y que ya lleva casi siete años en vigor, así como también los procesos judiciales contra los dos fotoperiodistas Mireia Comas y Albert Garcia.
Con el informe de Gemma Garcia Fàbregas queda nuevamente claro que la coerción de la libertad de prensa y de información va ligada a la ofensiva represiva contra el movimiento democrático catalán desde el uno de octubre y la merma constante de los derechos y las libertades democráticas.
Ante esta ofensiva es necesario poner en pie un gran movimiento contra la represión que luche por el archivo de todas las causas y para acabar con todas las leyes liberticidas del Estado español, empezando por la Ley Mordaza. |