Durante esta semana, la Comisión de Sistema Político ha aprobado una serie de indicaciones para darle mayores atribuciones al llamado “Consejo Territorial” (órgano que reemplazaría al actual Senado). Este martes y jueves se visaron diversas modificaciones -muchas de ellas presentadas por la derecha- que permiten que el nuevo órgano tenga una participación más significativa en la tramitación de las leyes.
Para entender en qué consisten estos cambios, es necesario repasar brevemente cuáles han sido los principales hitos en la disputa entre “unicameralismo” y “bicameralismo”.
Eliminar el Senado es una medida democrática elemental. La Cámara Alta es un órgano contramayoritario y aristocrático que restringe lo que se vota en la Cámara de Diputados. Y lo hace para velar por los “intereses superiores de la República”, es decir, para proteger los intereses de los dueños de Chile en el caso que las demandas populares logren colarse en los pasillos del Congreso.
El Frente Amplio, el Partido Comunista, Movimientos Sociales, la ex Lista del Pueblo, Pueblos Originarios, entre otros, lograron conquistar una mayoría en la Convención. Parecía que el “unicameralismo” ganaba terreno. Pero no. Todos ellos llegaron a un gran acuerdo para mantener una Cámara Alta llamada “Consejo Territorial”.
El primer acuerdo de las y los constituyentes de la Comisión de Sistema Político (incluyendo al Partido Socialista, pero no a la derecha), instituía un Congreso Plurinacional y un “Consejo Territorial” (elegido de manera similar al actual Senado) que tenía facultades para intervenir en la tramitación sólo de algunas leyes: las llamadas “leyes de acuerdo regional”.
Esto sacó ronchas en los Senadores y los partidos de la ex Concertación. Sobre todo del Partido Socialista, que será uno de los pilares del gobierno de Boric. “No puedes eliminar una cámara completa con tus aliados políticos”, es lo que decían. Según informó La Tercera, hubo una “rebelión” interna de los senadores del PS para cuadrar a los convencionales socialistas. Además, pusieron en duda la tramitación de los proyectos de ley del gobierno y acusaron que Jackson debía intervenir. “Jackson debe tener un rol articulador más activo ante el Parlamento y la constituyente”, decía el senador socialista Juan Luis Castro.
En ese marco es que la Comisión de Sistema Político comenzó a moderar su ya moderada propuesta. El pasado martes votó que el Consejo Territorial podría conocer los proyectos de reforma constitucional, la ley sobre la división política y administrativa del país, leyes respecto a las competencias de las regiones, además de las votaciones populares y el sistema electoral. Temas claves pasarán por el filtro por esta nueva Cámara Alta. Además que la derecha -con el apoyo de Independientes No Neutrales, el PS, Fuad Chahín de la DC, entre otros- logró suprimir la palabra “unicameral” del artículo referido al Congreso Plurinacional de la propuesta que la comisión presentará ante el pleno.
Este jueves la Comisión siguió avanzando en ese mismo camino. Con las indicaciones aprobadas, el Consejo Territorial tendría atribuciones para prestar o negar su consentimiento a los actos del Presidente de la República, “en los casos en que la Constitución o la ley lo requieran” (por ejemplo, cuando éste se ausente del país). También, se estableció su injerencia en las disputas que se susciten entre las autoridades políticas o administrativas y los tribunales superiores de justicia.
La operación es tan descarada, que el convencional Marcos Barraza del Partido Comunista afirmó que algunos convencionales “han actuado con lógicas de la vieja Concertación, del partido del orden”. Habla como si esos mismos partidos no fuesen sus aliados en la coalición de gobierno y como si el gobierno no estuviese buscando moderar a sus constituyentes. Algo que nadie dice, pero todos lo saben.
Aún quedan 500 indicaciones por revisar y votar en la Comisión de Sistema Político. Por lo que hay harto paño que cortar. Pero lo que es claro, es que los mismos convencionales están borrando con el codo lo que escribieron con la mano, y que el tan bullado “Consejo Territorial” será un Senado 2.0. |